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Andrew Traucki y otro impactante caso real llevado al cine
A TODO O NADA, EN THE REEF

por Alejandro Yamgotchian (diciembre, 2011)



La historia de esta película, escrita, producida y dirigida por el argentino residente en Australia, Andrew Traucki, se basa en un hecho verídico ocurrido en 1983. En The Reef (El arrecife, 2010), cinco personas vuelcan mientras navegaban en alta mar y al regresar de una isla, en lo que era un típico viaje de paseo. Las opciones eran dos: esperar por ayuda en un pequeño barco que estaba hundiéndose lentamente, 100 kilómetros al noroeste de Townsville, o nadar a la isla más cercana a través de aguas frecuentadas por tiburones.

Una vez más, y al igual que en su ópera prima, Black Water (otro caso real pero de cocodrilo empecinado con un grupo de jóvenes turistas en un pantano, al Norte de Australia), hubo que establecer el set de filmación en el agua, aunque esta vez Traucki contó con más presupuesto, a diferencia de Black Water. "Las historias de supervivencia son fascinantes. La realidad es, por lejos, mucho más intrigante que la ficción.", comentaba el realizador.

De todas formas, las dificultades a la hora de filmar, tanto para técnicos como para los propios actores, fueron tremendas. "A pesar de estar en aguas no tan frías, al Sur de Australia, todos pasaban horas y horas en el océano, teniendo que ponerse mantas térmicas para no entrar en estado de hipotermia, cada vez que se terminaba de filmar una escena. Incluso algunos miembros del equipo de filmación se lastimaron con los arrecifes y hasta se agarraron infecciones por mordeduras y rasguños. Filmamos diez horas por día durante poco más de un mes, descansando un día a la semana.", contaba Traucki. "Fue todo muy sacrificado. Terminamos exhaustos. No creo que vuelva a hacer una película en el agua hasta dentro de mucho tiempo."

Luego de estar durante diez años pensando en lo que sería The Reef, optó por investigar más a fondo el caso real de 1983 y llevarlo a la pantalla grande. Si bien pueden haber similitudes con Mar abierto (Chris Kentis, 2003), en ambas pasan cosas diferentes; mientras la película de Kentis trata un poco más la resistencia y la psicología de sus personajes, la de Traucki apunta más al suspenso, a lo enigmático, a una travesía con situaciones límite donde hay que tomar decisiones inmediatas.

Si bien hay un momento, probablemente el mejor, promediando las dos terceras partes de la película, donde se nota que hay un trucaje visual cuando un tiburón pasa a centímetros de los supervivientes, todas las imágenes son de tiburones reales, captados desde jaulas o por el propio realizador con su pequeña cámara y a lo lejos, para dar mayor autenticidad a la historia.

Traucki es declarado fan de Tiburón (Steven Spielberg, 1975), y en The Reef, como buen aficionado que es de las películas de género, trata de potenciar el nervio y la tensión basándose en un leve desarrollo de personajes, que al menos salen del estereotipo, para lograr un equilibrio con el impulso de un relato muy bien llevado, que especula y sugiere, que no cae en el morbo ni la violencia gratuita.

"A pesar de que Internet y los reality en televisión han llevado al entretenimiento a canalizar la propia realidad, para mí siempre ha sido algo muy potente el hecho de que la historia que estoy viendo se base en un caso verídico. La convierte en algo más irresistible aún. No me interesa el horror en el sentido, digamos, literal, sino en crear atmósferas tensas, escabrosas, un contexto donde el espectador sea lentamente inmerso en una situación peligrosa, escalofriante.", afirmaba su realizador para Arte7.

Actualmente, Traucki está preparando su episodio para el largo norteamericano The ABC´s of Death (2012) donde participan más de 20 realizadores independientes, entre ellos los españoles Adrián García Bogliano (Habitaciones para turistas, No moriré sola, Sudor frío) y Nacho Vigalondo (Los cronocrímenes, Extraterrestre), el chileno Ernesto Díaz Espinosa (Kiltro, Mirageman, Mandrill), el mexicano Jorge Michel Grau (Somos lo que hay), el tailandés Banjong Pisanthanakun (Shutter: Están entre nosotros) y el serbio Srdjan Spasojevic (A Serbian Film), entre otros.

Dicho episodio durará apenas 5 minutos para cada director invitado. "Aunque parezca extraño, me cuesta mucho más pensar en una idea concisa, para un corto, que una para un largometraje. No siento como desafío hacer algo estrictamente de ficción y sin caso real a la vista. Habrá un gran abanico de propuestas en estos 26 relatos, y espero que no todo se trate solamente de gore."



EL CASO REAL

(sugerimos no leer lo que sigue, si aún no han visto la película)


Ray Boundy mostrando la foto del fallecido Dennis Murphy
Fuente de foto: Courier Mail; The Cairns Post (Australia)




La tragedia verídica en que se basó The Reef ocurrió el 26 de Julio de 1983, y los protagonistas fueron tres personas, y no cinco, como muestra la película. La pesadilla duró 36 horas y solamente uno, Ray Boundy, sobrevivió.

Supuestamente, un tiburón tigre de cinco metros de largo, al que los pescadores nunca pudieron hallar, fue el responsable de las dos muertes que se dieron, la del compañero de Ray Boundy (Dennis Murphy, 24 años) y la cocinera Linda Horton (21), quienes fueron devorados por el descarriado escualo, que había detectado al grupo en la noche y comenzó a seguirlo, cuando estaban a ocho kilómetros del arrecife más cercano y habían hecho más de la mitad del recorrido, gracias a una tabla de surf, un salvavidas y un pedazo de espuma que los tripulantes habían rescatado del barco.

La primera muerte en la película (la del joven inglés) es tal cual se dio en la realidad. La segunda no tanto. Ambas ocurrieron durante la noche, hecho que difiere en el film, ya que ahí las mismas se dan durante el día.


Precisamente, cuando amanece, el tiburón vuelve y comienza a rodear a Boundy, cinco horas después de haberse devorado a Linda Horton. Boundy se encontraba a pocos metros del arrecife. Y mientras intentaba llegar con la fuerza que le quedaba, el tiburón se dirigió derecho a su presa. Boundy logró darle una patada y lo alejó momentáneamente. Cuando vio que Boundy llegó al borde, desapareció. El hombre fue rescatado pocas horas después por un helicóptero estatal que cumplía tareas de vigilancia, para luego ser llevado al hospital, donde se le constataron pequeñas mordidas en las piernas.

Desde hace 28 años, todos los días piensa en esa pesadilla que duró 36 horas. Cuando se enteró de que se estrenaba The Reef prefirió no hacer comentarios. Todavía vive en Townsville.


VER ENTREVISTA A ANDREW TRAUCKI E INFORME ESPECIAL SOBRE BLACK WATER


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