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Nostalgias del pasado: Entrevista a Ricardo Islas
"EN MONTEVIDEO NUNCA ME SENTÍ BIEN RECIBIDO; QUIZÁS LE HICE HONOR A MI APELLIDO; ME SENTÍA AISLADO"


por Guzmán Laguarda (octubre, 2006)

Arte7 entrevistó nuevamente de manera exclusiva a Ricardo Islas, el director coloniense radicado hace casi 10 años en Chicago. En una entrevista súper extensa, dio su opinión de del cine actual de terror, sus comienzos, sus deseos. Sus ganas de volver a vivir en Colonia, y volver a filmar en Uruguay nuevamente. Nos contó de su dura etapa al llegar a Estados Unidos. Hizo referencia de la sociedad norteamericana, a la cual considera "muy conservadora y chata". Habló acerca de la figura de los críticos de cine, a los cuales "respeto". Dijo cuáles fueron las películas que lo marcaron en su adolescencia, sus directores favoritos. Nos informó sobre sus proyectos futuros, nos adelantó algo de su nuevo filme Lockout, entre muchos temas más.



PRIMEROS PASOS

Empezaste a escribir guiones a los 13 años, ¿cómo fueron tus inicios?


El almohadón de plumas




A esa edad fue cuando escribí el guión de Posesión, que ya de entrada fue pensada para producirse en Canal 3 de Colonia. Siempre lo que hice, lo hice pensando en que llegarían a algo. O sea, nunca pude ser el artista que hace algo para sí mismo, y lo guarda en un cajón y lo mira. Cuando escribí el guión de Posesión a los 13 años, veía los noticieros de Colonia, y me imaginaba la logística de cómo filmar una película. Nunca se cambió el guión, desde que yo lo escribí hasta que se produjo al final. No fue tan fácil producirla, porque cuando tenía esa edad, y fui con el guión bajo el brazo al canal de Colonia pretendiendo que la produjeran, me mandaron de regreso a mi casa. No era el momento en mi vida, porque a esa edad era un niño, y tampoco era el momento ni para el canal ni para el país. Estamos hablando de 1982, donde había una crisis económica brutal. Sin embargo, cuando regrese al canal en 1985 con la idea de producir el mismo guión, todo había cambiado. No era tanto que había cambiado la economía del país, lo que había cambiado era el espíritu, porque acababa de producir la apertura democrática, y había una espíritu de que todo se era posible. Y aparte con mis 16 años ya parecía más hombrecito. La recepción fue diferente; me dijeron que si conseguía 10 avisadores ellos harían la película. Entonces yo me fui con esa respuesta muy contento a la calle a buscar avisadores. Y hasta el día de hoy, creo que tanto el canal como los 20 avisadores que finalmente encontré, me dijeron que sí, pensando que no habría otro sí a posteriori. Pero no fue así, de manera que unos meses más tarde, regresé a Canal 3 y Canal 8 (en ese momento funcionaban juntos) con una carta de avisadores que decía "sí te apoyamos", unos con dinero para el aviso, otros con intercambio de pasajes que se podían vender y transformar en dinero. Y así fue que para diciembre de 1985 estábamos en pleno rodaje, que duró dos semanas. La película se trasmitió al aire el 26 de marzo de 1986, fue un jueves a la noche bien tarde después de la Red Informativa, tanto Canal 3 de Colonia y Canal 8 de Rosario, en simultáneo pusieron la película al aire.


¿No era una locura hacer cine en Uruguay, y sobre todo en Colonia? ¿Qué opinaban tus padres?

Definitivamente se puede decir que era una locura. Pero quiero aclararte que yo no me plantée nunca que estuviera haciendo cine. Dentro de mi mente tenía una historia que contar, que era ese guión, pero en verdad quería hacer un programa de televisión, porque cine no había; era impensable en 1985 en Colonia. Entonces yo veía los informativos en la televisión, donde en esos programas había una persona en un escritorio sentado, leyendo noticias, y luego había entrevistas en exteriores. Entonces mi mente hacia una conexión, asociaba que el tipo leyendo noticias frente a un escritorio era o podría ser una escena en el interior de una casa. Y las noticias en el exterior podrían ser una escena en el exterior de una película. Entonces si estaban las cámaras, y esa pantalla que proyectare esas imágenes, logísticamente era posible hacer una película. Y ahí empezaba y terminaba mi razonamiento. Por esa forma simplista, ingenua, ignorante, casi de ver la vida tan simple fue que ocurrió esa cosa extraña que se llama Posesión, dirigida por un guacho de 16 años en Colonia. Porque había una total falta de perspectiva de decir "estoy haciendo algo imposible", no se me pasaba por mi cabeza. A pesar de que muchas personas me lo dijeron, y no mis padres, porque ni siquiera eran conscientes de lo que estaba pasando. Y tomó mucho tiempo de que mis películas se pasaran a ver en el Cine Universitario, y empezaran a llamar la atención, para bien o para mal, de ciertos críticos. Pero siempre mi cabeza funcionó haciendo una especie de conexión permanente entre deseo y acto cumplido. No era todo impulso, incluso el guión de Posesión, que se escribió en el ´83 y se realizó en 1985. Cuando llego al set (por así llamarle), que era el Club Rowling de Colonia, había un montón de anotaciones técnicas. Había círculos que decían "esto se va a ver en la cara de tal personaje", o "un plano medio en la cara de tal otro".


EL DUEÑO DE LA PELOTA

Director, productor, guionista y protagonista de tus películas, ¿por falta de presupuesto o por que te gusta controlar todo?

Yo nunca me plantée ni ser productor ni protagonista; esa división de tareas no era posible que estuviera contemplada dentro de ninguna persona haciendo películas en Colonia. Hago e hice todo por necesidad, pero yo no me plantée hacer todo en mis películas. Nunca en los 20 años que lleva mi carrera pude plantearme eso. Pero desde niño siempre quise estar en una película como actor, y como era muy vergonzoso el teatro estaba fuera de toda posibilidad para mí. Al punto que desde niño, cuando me tocaba leer alguna poesía en la escuela, me hacía encima, porque me daban nervios en el estómago. Por lo tanto, la única manera que yo podía hacer películas, en ese entonces, era que viniera un OVNI y me llevara a hacer películas en el exterior. Y la única alternativa que tuve era que yo fabricara todo, y por lo tanto me contraté a mí mismo como actor. Al día de hoy, después de 20 años, actuar me sigue gustando pero casi ya no lo hago; descubrí que me gusta más hacer cámara; y antes no sabía cómo agarrar una cámara. También me gusta mucho editar, y es lo que he hecho durante muchos años en Estados Unidos. Producir es una de las cosas que no me gusta hacer, pero lo hago por necesidad. Dirigir me agrada, pero lo dejaría en manos de otra persona, siempre y cuando sea alguien de confianza. También me gustaría actuar para otros directores; sólo una vez pude hacerlo sin que me preocupase de nada, fue en un corto de 20 minutos sobre un cuento de Ray Bradbury llamado "El pueblo donde no baja nadie", dirigida por Daniel Kimermenf. Fue filmado en Tararías, en Colonia, y en varios pueblos de la Provincia de Buenos Aires. Y para mi fue el cielo, fue un "polvo", hablando en criollo.

¿Sos como algunos músicos y directores de cine que una vez hecha una película, nunca mas la vuelven a ver?

No para nada, eso me parece absurdo. Cada tanto me gusta mirar mis películas, y a veces me da hasta un poco de nostalgia ver mis primeras películas, y acordarme qué estaba haciendo por ese entonces, acordarme de lugares y personas entrañables.


REMAKE DE PLENILUNIO Y LOS ZOMBIES


En una entrevista con Andrés Caro para Arte7 dijiste que "Plenilunio, de las películas que hice en Uruguay, es una de mis favoritas hasta que aparece Teddy Bear" ¿No pensás que el hombre lobo tan bizarro que hiciste no llamó mas la atención del público? ¿O creés que cuando aparece la figura del hombre lobo, la película pierde totalmente sentido?


Plenilunio
al igual que El almohadón de plumas, de mi etapa en Uruguay son mis favoritas. Y sí, creo que la aparición del "Teddy Bear" manda todo al carajo. Y cuando hice el corto a principios de los ´90 en Buenos Aires, noté que había un culto casi perverso de admirar a las películas mal hechas, una especie de culto a Ed Wood, antes de que se hiciere la película de Tim Burton. Pero yo no siento un regocijo especial de sentarme a ver una película que esté mal hecha. La gente que se reúne a ver una película que sabe que está mal hecha; creo que llevan una vida miserable y tienen tantas cosas de sus vidas que no les gusta, y necesitan ver algo realmente mal hecho para recordarles que no todo está perdido. Dentro de ese contexto el lobo de Plenilunio es un pilar histórico de lo mal hecho. No la película, y creo que el hombre lobo es una cagada y no honra al filme, que creo que es una de las más logrados de mi etapa en Uruguay. Y estoy seguro que ese lobo atrajo a mucho público, pero no es el tipo de público que yo pensaba atraer cuando hice el filme. Pero sé que muchas de esas personas son admiradores de mis filmes, y si ven una película mía que realmente esté bien hecha se sienten defraudados, porque quieren ver las cagadas de las películas de Islas, que las hay y son muchas. Pero mis películas siempre trato de que salgan bien, y cuando algo salió mal no fue a propósito, y no me identifico con ese tipo de público que si le gusten esas cagadas.


¿Que opinión te mereció la actuación del buen amigo Luís A.Carro, corresponsal en Colonia para La República?

Luis es muy fresco, hizo una tarea impecable. Me acuerdo que él hacia de un periodista amarillista, una especie de burla, por ese entonces, a Jorge De Feo de Canal 9 de Argentina, el cual era asquerosamente amarillista.



¿Algo en tu carrera de que te hayas arrepentido, y algo que volverías a hacer?

Arrepentido…de las cagadas que he hecho en mis películas y me pasaría horas en decírtelas. Del hombre lobo de Plenilunio, de Mala sangre el haber hecho sonido no directo, con voces dobladas. De las cuales once las hice yo, incluidas el de una vaca. Esas son cagadas que aquí le pongo subtítulos, y la gente no va a notar que yo hice las once voces, no va a notar que no soy el hombre de las mil voces, como D'Angelo. De volver a hacer, me he planteado de filmar nuevamente Plenilunio en Estados Unidos, porque a nivel underground pegó y se vendió muy bien aquí, ya que fue la primer película que edité por estos pagos. Haría de nuevo El almohadón de plumas, con mejores recursos, y que honre mejor al genio de Horacio Quiroga.


Hiciste filmes de vampiros, hombre lobos, ¿por qué razón nunca incursionaste en el subgénero de zombies?

Nunca me han gustado los filmes de zombies, no me dan miedo y me parecen tontos. Pero me gusta mucho La noche de los muertos vivientes, de George Romero. Me gusta la cinta como filme transgresor, no así por los monstruos. Me gusta sí el acercamiento que tienen los filmes de la Hammer del tema de zombies. Pero esa cosa masiva, un montón de tipos que caminan de manera lenta, parece que son tontos. A mí me gusta hacer cine que me gusta ver, y quizás por eso nunca hice filmes de zombies. Aunque curiosamente estoy escribiendo una película que se llama Macumba, y puede que tenga que ver con los zombies, pero es muy pronto para decite de qué se trata.


ACTRICES Y LA POLÍTICA


Mala sangre


¿Saliste con alguna de las actrices de tus películas?





Han sido 20 años, 15 películas y 2 miniseries. Hubo muchas actrices, y dependiendo el momento de mí vida salí con algunas de ellas mis filmes, pero no con muchas. Y de algunos errores he aprendido, y como dice una expresión muy ordinaria pero muy grafica "no se caga donde se come". Y cometí el error de salir con actrices en medio del proyecto, y es un error atroz que ya no me permito cometer, sobretodo cuando uno es el "cacique" de la historia. En Colonia yo era muy joven, pero si yo hubiese empezado a loquear con las actrices en ese momento, probablemente se hubiese terminado mi carrera.

¿Hincha de qué equipo?

No me interesa el fútbol para nada. Al punto extremo de que si se está jugando una Final del Mundo, y Uruguay estuviese en ella, yo debo ser el único cristiano que anduviese en la calle. Me acuerdo que cuando estaba haciendo una película en Colonia, y me fui a una barraca para comprar madera para hacer unas estacas, el dueño del negocio no me quería atender porque estaba jugando Uruguay.




¿De qué partido sos?

Estando en Uruguay siempre fui colorado. De hecho mi vocación estaba dividida en dos: la política y el cine. Y por poquito las películas de terror le ganaron a la política, porque las dos son de terror. Fui integrante de la juventud del Partido Colorado, trabajé en la campaña de Tarigo. Y después me dejó de interesar, y ahora hace 10 años que no voto en el país. Tampoco era colorado por tradición, porque en mi casa no se hablaba ni de política ni de religión. No te puedo decir qué opinión tengo de Tabaré Vazquez, ya que no conozco su gestión. Hoy sólo veo las noticias por cable, y realmente no se de quién sería hoy. Pero el hecho de salir al exterior y estar en Chicago te abre la cabeza, y te cambia la perspectiva. Yo en Uruguay no era de una clase privilegiada; mis padres eran obreros de una fábrica textil, y llegamos a estar bastante mal cuando cerróésa fábrica. Éramos pobres; por ese entonces a los colorados se los asociaba con la gente de plata y acomodados, y yo no era nada de eso. Estando en Estados Unidos me tocó ser parte de una minoría muy jodida y castigada, que son los latinos. Y los que nos castigan son el Tío Sam, el gobierno americano. Ahora creo que no hay ni izquierdas ni derechas, ahora hay corporación versus ser humano. Y si hoy, te hago una hipótesis, la corporación estaría representada por el Partido Colorado y el ser humano por el Frente Amplio, yo seria del Frente. Y estoy a muerte con el ser humano; hoy más que nunca se necesitan organizaciones anti corporativistas. Se necesita proteger a la identidad, porque se va todo para el carajo.


DE COLONIA A CHICAGO

En una entrevista dijiste que unas de las razones principales de tu partida a Estados Unidos, fue por que no supiste moverte dentro del mercado de cine de nuestro país, ¿es así?

Hubo una serie de factores y no uno solo. Pero nunca fui muy bueno en las relaciones públicas, nunca fue mi fuerte. El hecho de ser del interior genera una especie de ciertos complejos de inferioridad, y no le atribuyo la culpa a la gente de Montevideo. Al estar todo centralizado en un solo lugar, como en Montevideo, todo el mundo se conoce y se forman roscas, y entonces para alguien del interior se le hace muy difícil. No me sentí bien recibido; quizás le hice honor a mi apellido cuando iba a Montevideo, me sentía aislado. Cuando gané los premios del FONA sentí que toqué el techo, y no vi que hubiera mucho más por hacer en Montevideo. Capaz que fue el género que aborde; quizás si hubiera elegido hacer películas consideradas más serias me hubieran recibido de forma diferente. Si yo hubiera vislumbrado que el cine nacional iba a cambiar, como si lo hizo a fines de los ´90, quizás me hubiese quedado. Porque nunca fue mi objetivo irme del país y ser un inmigrante; lo considero como un accidente. Mi ilusión es regresar y vivir en Colonia otra vez.


El Chicago Latino Film Festival vio un par de tus películas y te invitó a participar con el filme Mala sangre (1996). ¿Ése fue el puntillazo para radicarte en Estados Unidos?

Mala sangre fue la película que me trajo a este país, con una invitación especial emitida por el Festival. Pero en realidad lo que abrió mi relación con el Chicago Latino Film Festival fue la película La trampa, que hicimos con Julio Porley para Canal 12. Julio la presentó en Chicago, y me enteré por periódicos que la estaba presentando en Estados Unidos, y me sentí muy mal, porque yo también tendría que haber estado presentándola, pero nadie me invitó. Hable con el director del festival, que hasta el día de hoy sigue siéndolo, y es mi amigo; lo llamé y le expliqué que me sentía mal porque yo había dirigido ese filme junto con Julio Porley. Y el me pidió disculpas, y un año después me invitaron al festival, donde presenté Mala sangre. Y me invitaron a regresar y me quedé.


¿Qué recordás del premio FONA que obtuviste?

Fue un premio que cayó en mi vida en el momento más inoportuno. Ese premio lo obtuve con Miedo silencioso, y no con Mala sangre, que fue una película que hice por las mías, antes del premio FONA. Yo había venido a Chicago antes de ganar el concurso, con Mala sangre, y mucha gente me dijo "quédate aquí". Cuando regresé a Montevideo, me llamó Álvaro Buela y me dijo "loco; ganamos". Él con el guión de Una forma de bailar, y yo con el guión de Miedo silencioso. A Álvaro le tocó Canal 10, y a mí Canal 12. Pensaba probar suerte en Estados Unidos, cuando de pronto cae ese premio, que es importante, grande, y de mucho dinero en ese entonces; y ahora también. Eran 50 mil dólares, una suma considerable para alguien que hacia películas con 500 dólares. Y mi cabeza no estaba donde tenía que estar, hubo muchos quilombos durante la filmación de Miedo..., pero creo que fue el guión equivocado. Yo presenté al concurso otro guión que se llamaba La lluvia, que no era tan extraño, tan convencional como el de Miedo... en materia de niveles de producción. Pero no era tan ambiciosa en materia de locura, ya que Miedo... era una película muda de 45 minutos. Pero lamentablemente patinamos muy feo, por muchas razones, y no por el tema de producción, como mucha gente cree. Las razones tienen que ver con el guión; no existía, había una secuencia de hechos, y al ser una película muda no había diálogos que hilaran esos hechos. Dentro de los miles de quilombos, uno de ellos fue que no estuvo la locación, que recién apareción al final, ya que el "matrimonio" de las acciones y la locación nunca existió. El matrimonio se conoció en la noche de bodas. No le hecho la culpa a nadie; si hay que culpar a alguien me culpo a mí mismo, por tener la cabeza en otro lugar y por no saber manejar a las personas que formaban parte de mi equipo.


¿Cómo fue tu llegada a Estados Unidos? ¿De que trabajaste?

Vine solo. Vine dos veces, la primera con una mano atrás y la otra adelante. La segunda con un poquito más de dinero pero no mucho, porque eso fue después del premio del FONA, y por lo tanto mi salario como director del FONA lo destiné completamente al viaje. Traía 6 mil dólares, que es más de lo que se trae la primera vez; en esa oportunidad vine solo con 500 dólares. Y me tocó trabajar de todo, sirviendo copas en restaurantes, un invierno entero cuidé autos en un estacionamiento a la intemperie, caminando 8 horas por noche durante un invierno, luego lo mismo en un verano; es decir, me congelé y me asé. Luego trabajé en una oficina, ya que necesitaban a alguien bilingüe que escribiese rápido, y soy rápido en eso, por escribir tanto tiempo guiones. Hasta que empecé a trabajar en lo mío. Cuando recién llegué y me estaba comiendo los 6 mil dólares y una tarjeta de crédito, trabajé para la productora de un colombiano, al que le iluminaba, le editaba y le hacía otros pequeños trabajos. Y luego me dejaron de llamar porque se les terminaron los programas. En ese momento decidí regresar al punto que con lo que me quedaba compré los pasajes para regresar, y unos días antes de regresar unos amigos colombianos me dijeron que ésa productora estaba por realizar una comedia con actores latinos, y haciéndome el boludo me fui a la productora a despedirme, haciéndome que no sabía nada, y cuando me vio me dijo "Hermano; con usted se me apareció la virgen". Yo le dije que me regresaba porque no podía bancar mis gastos, y él me dijo cuánto necesitaba. Y así fue que me quedé haciendo por un año una serie llamada Chicago, que la escribí, dirigí y en la que terminé actuando. Salió en cable y en diferentes canales del Estado de Illinois. Quizás algún día la editemos en video. Después, cuando se me terminó el contrato de Chicago fue cuando pase por todos esos trabajos, y quedé en bolas literalmente ya que estaba de ilegal. Hasta que apareció un programa que se llamaba Nuestro Niños, de consejos para padres que lo producía una uruguaya que se llamaba Verónica Setinski. Se estaba produciendo y necesitaban gente. Yo mandé mi curriculum, pero ni bola me dieron. Pasó como un año y yo trabajando en oficinas, sabía del programa porque el maquillador del mismo había estado conmigo en Chicago, y me contaba de qué iba mal y que me necesitaban. Y yo le dije que si no me llamaban no podía ir. Luego de probar a varios directores que no habían funcionado, me llamaron para hacer notas en la calle, y terminé coproduciendo, escribiendo y haciendo las voces. Hasta el día de hoy soy la voz en español del Canal 20. Es decir, luego de producir, escribir y dirigir Chicago, pasé por todos esos trabajos que no eran lo mió, y de a poco empecé en Nuestro Niños, y hasta el día de hoy sigo con trabajo en ese canal. Nuestros Niños fue nominado para el Emmy en dos oportunidades, y la conductora ganó en ambas. Yo fui nominado como productor por un programa especial sobre la influencia de los medios de comunicación en las familias latinas en Estados Unidos. Viajé por todo el país entrevistando a diferentes personas que me dieran su opinión al respecto. Fue una experiencia fabulosa, donde conocí a mucha gente y ciudades de este país.




¿Es posible triunfar en Estados Unidos, siendo uruguayo?

Es un país muy complejo, pero dentro de la colectividad hispana, los uruguayos y los argentinos somos muy cotizados y queridos por el mercado hispano, porque tenemos un nivel educativo bastante alto del resto de los latinos. Creo que Uruguay tiene una educación muy buena, y cuando se está afuera la puede apreciar mejor. Muchas veces uno reniega estando en Uruguay de la educación. Pero estamos muy capacitados para interactuar con cualquier tipo de nacionalidad, estamos por encima del nivel intelectual de muchas nacionalidades en Estados Unidos, incluidos los americanos que son cuadrados, que no saben lo que pasa fuera de su país. Eso dentro del mercado hispano; dentro del mercado americano es otra historia, que es donde trabajo ahora. El canal donde estoy vendría a ser como el SODRE en Uruguay. Es un mercado salvaje y difícil, y ser uruguayo es como ser el latino del canal, todos los canales por cuestiones de política lo tienen. Y el hecho de ser uruguayo, te aporta la capacidad de poder interactuar de igual a igual con el resto, cosa que los demás latinos no pueden hacerlo por una cuestión educativa. Eso te lo puede decir mucha gente que vive y trabaja acá, que el uruguayo que entre a trabajar a una tienda termina de manager, y así sucesivamente. Por darte un ejemplo, el director de noticias de una de las dos cadenas grandes de Chicago es uruguayo, y estamos hablando de Chicago, que es el tercer mercado en importancia en Estados Unidos. Y en PBS, que es el canal público de Chicago, el productor es uruguayo, y soy yo.




Luego de tantos años en Chicago, ¿ya sos un estadounidense mas o te sigue costando la adaptación?

Cuando me mude de Montevideo a Colonia, estuve menos de un año; no aguante más. Vivir en Chicago es un poquito más duro que adaptarse a vivir en Colonia. Me adapté por una cuestión de necesidad. Aquí no podía irme cuando quería, sobre todo se complica por la situación migratoria. Los americanos se quejan de la inmigración, pero está el tema de que si te vas no podés volver, y eso parece que los yanquis no lo saben. Pero yo no soy estadounidense, ni lo sería. Soy uruguayo como siempre, y estoy súper orgulloso de serlo. Si sería estadounidense, podría tener menos contacto con la gente, podría saber menos, y la vida se me pasaría por delante como un videoclip. Me adapté porque no me quedaba otra, pero soy uruguayo hasta la muerte.



¿Como son las críticas en Chicago de tus filmes?

Aquí critica especializada de cine independiente no existe. Y mucho menos de alguien que no tiene un nombre en este país. La critica clásica no le da bola al cine independiente. Sí hay críticas en Internet, y son muy favorables en su mayoría. Pero son pertenecientes a usuarios de Internet, y no a críticos especializados.




Amor brujo




¿Te duele que algunos digan que tus ultimas películas con actores latinos se parecen mas a comedias mexicanas que a largometrajes? Incluso dijiste, en una entrevista con Arte7, que la producción en español dentro de Estados Unidos está orientada hacia un público que está acostumbrado a consumir telenovelas.



El mercado latino en Estados Unidos ha cambiado mucho. En ese momento, en que produje Amor brujo, ésa era la percepción; eran todas comedias latinas. Que parezca una comedia latina, era a propósito para poder ubicar el producto en el mercado. Claro que suena así; estaba lleno de actores venezolanos, mexicanos, cubanos. Fue escrita pensada con ese perfil, y no me duele que piensen eso. Pero el mercado latino cambió, la comunidad latina en los últimos cinco años cambió muchísimo, por una gran afluencia de latinos que no son del tipo mexicano, venezolano o colombiano. Esto fue gracias a la última crisis en Argentina y Uruguay, que hizo que muchas personas se fueran del país. Ahora hay más uruguayos y argentinos, y eso trajo otra mentalidad, otra necesidad de ver otras cosas. Y es por eso que ahora hay un mercado latino más interesante.


La miniserie Amor brujo, que se proyectó en el Cine Plaza (Libertad) en 2004, ¿colmó tus expectativas?

Cuando la hice sí; hoy te diría que no, porque el mercado cambió para bien y hoy no colma mis expectativas creativas. Tiene muchas cosas flojas para mejorar, pero en su momento cumplió con mis expectativas. A su vez, fue editada en DVD y se está vendiendo muy bien. Porque es una rareza, es una miniserie de terror en español que dura 6 horas hecha para "Doña Lupita", que se parece a una comedia venezolana. Por eso se vendió muy bien, ya que colmó las expectativas del marketing.


¿Cambió tu estilo de hacer cine en Chicago?

Sí, pero no por el hecho de vivir en Chicago, sino por mi experiencia de vivir como inmigrante. Una vida en una ciudad del interior, como Colonia, hace que uno no atraviese tantos retos. Eso le pasa a muchos directores de acá; como sus vidas son tan chatas, no tienen nada que contar. Y mi vida y mi estilo de cine cambió, por las peripecias por las que atraviesa un inmigrante. Y las vivencias de los personajes de mis películas se basaban en muchas de las experiencias de mi vida. El realismo de películas de los setentas, americanas. Las películas de William Friedkin, como Contacto en Francia, me influenciaron mucho. Y hoy tengo en cuenta bastante ese tipo de realismo a la hora de hacer una película.



En una entrevista con Arte7 dijiste que la sociedad norteamericana es las más reprimida e hipócrita del mundo; ¿seguís pensando lo mismo?



Sí, claro que sí. Pobres; no es culpa de ellos, son años y años de represión. Estados Unidos tiene el gobierno y el presidente que merece tener. El canal donde estoy que es público, significa progresista, no lealtad al gobierno. Somos públicos y parte de nuestro fondo viene del gobierno, pero somos de los que más palo le da al gobierno. Y el estado de Illinois y la ciudad de Chicago, donde vivo, es progresista, no es conservador ni republicano, no es mayoría Bush en este estado. Pero por algo gana el hombre. En un país donde hay una ignorancia galopante, y una xenofobia, que después del 11 de setiembre se quintuplicó, hoy en día no se puede mostrar nada, no se pueden hablar de ciertos temas, y es porque los conservadores son mayoría en este país.


¿No creés que te puede traer complicaciones pensar de esa manera?

Sí obvio. De todas maneras no salgo a decir lo que pienso por las calles. Pero en mis películas hay mucho de eso, de lo que pienso de esta sociedad hipócrita. Tanto Amor brujo, Para matar a un asesino, y Lockout son películas de protesta. Aquí las corporaciones deciden todo, y por eso estoy en contra de todo eso.


LOS CRÍTICOS

¿Qué opinión te merece la figura de los críticos de cine?

Creo que están los críticos de cine de antes, y los nuevos que han surgido porque existe Internet. Muchos de los cuales no saben ni escribir correctamente, y entonces a través de Internet pueden publicar lo que se les ocurra. Los críticos de Internet han desprestigiado al papel de los verdaderos críticos. Pero hay una gran diferencia con los críticos como Guillermo Zapiola, Jorge Jellinek, entre otros, y de gente que escribe que solo necesita una computadora para hacerlo. Yo tengo respeto por los críticos de verdad, aunque no me hayan tratado tan bien, pero no tengo respeto por esos muchachos que critican por Internet. Yo soy de leer, en Estados Unidos, a críticos que tengo identificados antes de ver una película, y muchas veces pienso igual que ellos. Y también sé que algunos críticos, que también tengo identificados, cuando dicen que una película es una mierda, sé que cuando la vaya a ver esa película va a ser buenísima.



¿Alguna anécdota al respecto?

Cuando me bautizaron como "el John Carpenter uruguayo", Zapiola se lo adjudicó. Pero no fue él que me "bautizó" con ese nombre, sino que había sido Jellinek, de Ultimas Noticias. Fue a propósito de El almohadón de plumas; yo era muy joven y me llenó de orgullo. Y en el contexto que lo dijo no fue con sarcasmo, y eso fue más valorable aún. Y con el tiempo, hubo muchos críticos que usaron ese apodo con ironía y sarcasmo. Me acuerdo de una crítica en Brecha, que decía que yo estaba por debajo de la altura de Ed Wood, y me bautizaron también como "el Ed Wood uruguayo". Pero son críticos que están bien formados e informados. Respeto a los críticos que dicen que mis películas son una mierda, así como los que también consideran que son buenas.


¿Creés que es más fácil criticar algo que hacerlo?

Obviamente sí, pero hay críticas y críticas. Cuando yo tenía 16 años escribía en un diario de Colonia; por una razón demencial escribía todo lo que tenía que ver con cultura. Y yo no sabía nada de muchas cosas, de cine intuitivamente sí, pero me mandaban ver obras de teatro. Y me acuerdo de la primer crítica de una obra de teatro, que su vez fue la primer obra que había visto en mi vida, y a modo de crítica puse que una de las puertas del escenario no cerraba bien. Y luego pudo escuchar lo que dijo el director sobre esa crítica, y dijo "está claro que el que hizo esta crítica es una persona joven, porque no tiene ni idea de lo que está escribiendo, ya que se fija en detalles que no tienen sentido". Y eso me quedo grabado por siempre, y hay mucho de eso en los nuevos críticos que aparecen en Internet; critican cualquier cosa porque no tienen ni idea. Un crítico de cine no solo tiene que tener la sensibilidad artística para criticar cualquier obra artística como puede ser un cuadro, filme, lo que fuera; se necesita también de una buena cuota de conocimiento técnico, porque el cine es muy técnico, es más técnico que otras artes. Entonces alguien que no sepa cómo se filme una película, de cómo es el proceso, no puede dar una opinión seria al respecto.


El cine en nuestro país es muy parecido al fútbol, es muy visto por todos y todo el mundo opina y dice entender, ¿pensás lo mismo?

Sí; es valido. Cualquiera es un político, técnico de fútbol, y hoy cualquiera es un crítico de cine. Es parte de la idiosincrasia uruguaya; el uruguayo quiere trascender en cada cosa que dice. Es algo maravilloso que extraño mucho. Porque aquí los americanos de lo que hablan fuera de su trabajo, es del trabajo y ni hablan de cine o de cualquier otro tema.


EL TERROR, PELÍCULAS FAVORITAS Y REMAKES

¿Por qué creés que el genero terror es el más criticado dentro del cine?


Fauces de la noche




Creo que el género del terror está asociado con falta de madurez. Y los críticos de arte son intelectuales, pertenecen a una especie de elite. Y por eso no creo que se lleven del todo bien con el género de los inmaduros, de los rebeldes. Y sin embargo los críticos de Internet son los que mejor me tratan, y son a los que menos quiero. Y los de prensa escrita, que son los que me han tratado peor, yo los respeto. Y hay algo de verdad en que el género sea de inmaduros, ya que muchos directores comenzaron haciendo películas del tema, y maduran y se desplazan a otro géneros. Yo por lo visto no maduré. Como es el caso de Spielberg, ya que sus primeras películas eran de terror, como Galería Nocturna, Reto a muerte, al igual que Tiburón. La razón por la que muchos directores empiezan haciendo películas de terror, pienso que es porque el terror ataca a las emociones muy básicas. El horror y el humor son difíciles de detonarlas; yo siempre dije que el género más complicado es el humor, y luego el terror. Y por eso creo que algunos críticos no deberían cerrarse en tratar al terror como un género menor. Porque si bien en muchos casos puede ser básico y simplista, hay obras del terror que son maravillosas. Como el caso de El Exorcista, que es una obra maestra y no importa de qué género sea.


¿Qué directores del género te definieron e influenciaron?

Hubo películas que me influenciaron, y con el tiempo me di cuenta que esos largometrajes tenían un nombre y apellido. De niño me marcaron películas como La cosa, de Howard Hawks, que yo la veía en Sábados de Súper Acción por Canal 11 de Argentina, sin tener idea de lo que era cine. Me marcó The Night Stalker, de John Llewellyn Moxey, que batió records en Estados Unidos, y que daría lugar a una serie llamada Kolchak. Luego con el tiempo y entendiendo más de cine, hubo películas como Alien, de Ridley Scott, que para mí es un película primero de terror y luego de ciencia ficción. Después Blade Runner, que es una película de ciencia ficción con betas de terror. Tiburón de Spielberg, Halloween de Carpenter, Psicosis de Hitchcock. Y me acuerdo que cuando la vi era un jueves de noche, y estaba comiendo tortas fritas con dulce de leche. Me acuerdo claramente porque cuando uno atraviesa experiencias emotivas fabulosas, se acuerda de que olores había, como estaba vestido. Esa película me dio vuelta, y pasó mucho tiempo para darme cuenta que había un maestro detrás de ella. El resplandor me hizo ser un seguidor de películas de Stanley Kubrick, independientemente del género.




¿Hay algún director dentro del género fantástico que te parezca un farsante total?

Si, Jesús Franco el español. Hay una película de los setentas que de niño me encantó, El Conde Drácula. La vi de grande y no me pareció tan buena, pero aun así me pareció que es extraña y tiene cierto encanto. Actuaban Christopher Lee como Drácula, Herbert Lom como Van Helsing, Klaus Kinski como Renfield, y la maravillosa y divina Soledad Miranda hacía de Lucy. Fuera de esa película se me hace inexplicable que tenga un club de seguidores. Deben ser, como dije anteriormente, las personas que se regocijan con ese tipo de películas, porque no tiene explicación.


¿Llegaste a conocer o relacionarte con algún actor o director referente del género?

En Estados Unidos, no conocí ni actores ni a directores referentes del terror.

¿Alguna película para recomendar que no sea de las conocidas y te haya sorprendido?

Me he vuelto un amante del cine asiático de terror, que esta muy de moda. Entiendo que también lo está en Sudamérica, en la Sudamérica inteligente, léase en Uruguay, Argentina. Esas películas son mi nuevo amor; las recomiendo. Las películas asiáticas tienen la increíble facultad de garantizarte sustos. Eso es algo que yo no logro viendo con ninguna maldita película de Hollywood de esta época.


¿Que opinión te merece el cine de terror de estos tiempos? ¿Pensás que esta volviendo a resurgir?

No creo eso, pienso que está hecho mierda. Para mí el cine americano de terror se murió, y lo considero una putísima mierda, es algo insoportable de ver. Y por eso no creo que esté resurgiendo; está pasando por un período bastante lamentable. Y siempre uno está abierto a aportar algo a esto tan lamentable. Los asiáticos no están inventando nada nuevo, están haciendo lo mismo que hacían los americanos en la década de los setentas. No hay mucha diferencia, técnicamente hablando, de las películas actuales asiáticas con las buenas películas americanas de los setenta.


¿Por qué razón creés que se producen millones de remakes en los últimos años? ¿Es por falta de ideas?



Es una combinación de muchos factores. Creo que ideas siempre hay, pero hay un cierto temor de los estudios de perder plata, y los dueños lo único que quieren es hacer plata. Y si vos eliminas el riesgo, eliminas el arte, y no existe arte sin riesgo. Los productores saben que si la original anduvo bien, hay una cierta garantía con el remake de por lo menos arrastrar a las mismas personas que vieron la primera. Por curiosidad, y si de paso la película sale mejor. Pero de lo contrario te asegurás que la taquilla esté cubierta.


¿Ya se inventó todo en el cine?

La verdad que no sé, es una muy buena pregunta. Hay corrientes que dicen que no existe la creatividad de cero. Es como decir ya se combinaron todos números existentes, y la respuesta es no. Pero a su vez, a medida que pasan los años, se han hecho un sinfín de películas. Por eso cuando uno encuentra en una que no es previsible, es como encontrar el Santo Grial. Eso me pasa al ver las películas asiáticas, el hecho de encontrar un cine impredecible; es prácticamente hallar una gema.


¿A qué razón se debe que el género tiene sus picos altos y bajos según los años?


Me parece que hay una cuestión cíclica. Primero que nada el cine es un arte popular, y es el reflejo de la sociedad. Hay momentos de auge, de apogeo y de decline del género, pero nunca de muerte, ya que ningún género muere realmente. Y el terror ha surgido como una especie de reflejo al miedo que la gente le tiene a lo desconocido, como lo tuvo en los años ´30 después de la Primera Guerra. Fue uno de los géneros que se utilizó al comienzo del cine, varias de las primeras películas fueron de terror y ciencia ficción, del llamado género fantástico. Después de la Segunda Guerra, el género de terror desapareció, y todos fueron comedias musicales, y eso refleja el espíritu triunfante de los que habían ganado la guerra. Y ahora con Bush, terrorismo por aquí y por allá, puede haber como un resurgimiento del terror, por eso que te digo que el cine es el reflejo del sentir del pueblo. Ojala que no me equivoque y que así sea, porque me gusta el género obviamente.




¿Te gusta otro género dentro del cine?

Me gusta el cine en general, me gusta el cine que es difícil de encuadrar en un género. La impredectibilidad es mi género favorito. Me gustan los westerns, el cine de acción bien hecho que ya no se hace, porque Matrix son dibujitos animados. Me gusta el humor, pero hace un tiempo que no veo nada bueno. Blake Edwards ya no hace cine; era uno de mis favoritos. Woody Allen ha hecho algunas comedias últimamente, porque antes hizo un cine dramático maravilloso, pero que no eran comedias. Es el único tipo que hizo que me guste el drama.


TERROR ITALIANO

¿Que opinión tenes del cine italiano de terror?

La verdad que no soy un muy fanático, no es un cine que me apasione. No me parece un cine pulido, me parece grotesco. A pesar de que muchas veces se compare a mi cine con los giallos italianos y al cine gore de ese país. Sí me gusta ver el cine erótico de terror de los setentas, porque es retorcido y perverso. Y cualquier cosa que sea retorcida y perversa me llama la atención de forma instantánea, es amor a primera vista.



¿Alguna película favorita?

Realmente no distingo cual película es de cada uno. Pero la mayoría sí las he visto, aunque no distingo si una es de Argento o de Bava. Pero de Dario Argento recuerdo más, que no es de mis directores favoritos; sí lo es dentro del cine italiano de terror. Porque tiene valores estéticos enormes, además sus primeras películas tienen una narrativa excelente, a pesar de que las historias son entreveradas y parecen ser casi una excusa. Su estilo es tan poderoso que me hace tener una gran admiración por Dario Argento. Por nombrarte algunas: El pájaro de las plumas de cristal, El gato de las nueve colas, Suspiria, Tenebre, son películas que me gustan mucho.



¿Con cuales de los directores italianos de terror te pareces más?


Eso no sé; eso se lo dejo para otros.


Dijiste anteriormente no ser gran admirador del cine gore; sin embargo muchas de tus películas son bastante sangrientas.

Para mi el gore, la sangre, la muerte, la violencia explicita y todo lo demás son componentes que tienen que estar atados a una historia. Y el terror por excelencia es un llamador para esos componentes. Y muchas veces el cine italiano explota estos elementos al pedo, no en forma realista. Y cuando uno ve el realismo se olvida que esta viendo una película, y eso tiene un valor enorme. Como me pasa al ver una escena, de uno de mis filmes favoritos, Contacto en Francia de William Friedkin. Y no creo que el cine italiano sea un buen exponente del realismo.


TERROR AMERICANO, Y... ¿PLENILUNIO 2 Y 3?

¿Qué diferencias sustanciales encontrás con el cine italiano?

Hay muchas diferencias, no se parecen en nada. A veces hay como dos versiones de las mismas películas. En los spaghetti western, que a mi me encantan, donde había estrellas como Henry Fonda, Clint Eastwood, tienen esos close up (primeros planos), lo que también es valido para el cine italiano, donde uno se mete en las células de las personajes, las ves en el cine y son todo ojos, todo caras. Y el cine norteamericano, al igual que la sociedad norteamericana, es más frió y distanciado. Y eso se refleja en sus filmes, son planos más distanciados. Y por lo tanto me invita más a "participar" el cine italiano que el norteamericano. Pero si hablamos de cine italiano de terror, la cosa cambia, es muy grotesco y obvio


¿Por qué razón crees que son menos sangrientas?

Eso obedece a censura. El cine norteamericano históricamente ha estado siempre combatiendo, y al mismo tiempo enlazado a una censura atroz. No nos olvidemos del cine norteamericano de la década del treinta; en el cine mudo había películas con desnudos, con violaciones, no eran películas pornos, no había límites. Todo eso se interrumpió, todo es puritanismo hipócrita como se originó esta sociedad, con sus peregrinos y su caza de brujas, y toda la paja mental. Cíclicamente invaden, contaminan a la sociedad norteamericana, y esos ciclos corresponden a problemas económicos. En esta sociedad el fanatismo religioso y la hipocresía van de la mano. Y al ciudadano cuando le va mal cree que está pagando por errores cometidos, y se castiga como forma de recuperar el cielo perdido, el cual es comprarse un auto, mudarse a una casa mejor. Esto es esencial para entender el cine que tienen, donde todo está prohibido, donde no se puede decir y mostrar nada, y hoy es uno de esos momentos a full. Desde que Janet Jackson pelo una teta en el Super Bowl, hace dos años, la televisión no trasmite nada en vivo. Todo tiene un retraso para que los directores tengan tiempo para mandar una tanda al aire, para no permitir que algo honesto, así sea una teta, salga al aire. Y en el cine además existe el factor económico, que tiene que ver con no correr riesgo, y ganar la mayor cantidad de plata posible. Ocurre que los malditos genios del marketing, que rigen todo en este país, descubrieron que los que más gastan en las salas cinematográficas son los adolescentes, y por lo tanto todos los productores de cine ansían lograr el PG 13. Que es una calificación que implica que no podés tener demasiada violencia explicita, no podés tener decapitaciones explicitas, sangre en primer plano, desnudos explícitos, no podes tener sexo gay, que están claramente estipuladas. Si el productor quiere poder meter en la bolsa más dinero, tiene que esquivar todo eso. Y eso explica el porqué de la falta de sangre, y de todos esos elementos. Claro si sos Spielberg podes hacer lo que quieras, por la hipocresía del sistema, pero para el resto no corre la misma suerte.


En el cine del género fantástico se dan muchas sagas interminables de películas. Tengo entendido que en el mercado norteamericano obras que fueron muy taquilleras realizan varias secuelas, y es negocio producir Scream 4, 5, 6…¿Que opinión tenés al respecto?

Las secuelas son una forma de asegurarse la taquilla, si tuviste éxito con la segunda, te aseguro la taquilla de la tercera, y así sucesivamente. Tiene que ver con falta de ideas, pero también con miedo de tomar riesgos.


Siguiendo con el tema, ¿para cuando Plenilunio 2, 3?

Plenilunio 2 y 3, no voy a decir jamás, porque el que dice jamás es un idiota, porque ser absoluto en esta existencia es una estupidez. De hecho Plenilunio es una película que me gustaría re hacer algún día, con mayores medios. Si un día me ofrecen un millón de dólares, sabés qué… te hago la 3, la 4 y la 5. Porque con ese millón de dólares puede hacer la uno de otras películas buenas.


Ahora te nombro directores norteamericanos: George Romero

La noche de los muertos vivientes, me gusta. Porque es una película trasgresora que me agrada muchísimo, y la he visto miles de veces y no me canso.


John Carpenter

Me marco muchísimo, por supuesto. Ahora el tipo no sé; está hecho mierda, o en la lona, no sé cuál es su problema. Filmes como Halloween, La niebla, incluso la remake de La cosa son interesantes. El príncipe de las tinieblas también;, me gustó mucho. Pero después películas como En la boca del miedo, Vampiros, Fantasmas de Marte no me gustaron.


Wes Craven

Nunca me gustó, me parece chabacano y predecible. Pesadilla en lo profundo de la noche está buena. La primera marcó un hito. Porque cuando tiene que ponerse jodida no anda con vueltas. Y eso lo respeto, a pesar que no me guste Craven.


David Cronenberg

Me encanta, es retorcido, oscuro y perverso. Rabia me parece maravillosa, es muy primitiva. Cromosoma 5, la de unas niñas demoníacas, también me gusta. Scanners es extraña, pero no es de mis favoritas. La mosca, que es su película más comercial, sigue siendo buenísima. Pero Pacto de amor, la de los hermanos gemelos donde Jeremy Irons hace el papel de ambos, me parece una joyita, una obra maestra. Crash me hizo mierda, me dejó traumado; excelente.




Tobe Hooper

Es un hijito de Spielberg que hizo cosas muy interesantes en el comienzo, luego lo agarró Spielberg y dejó de hacer cosas interesantes. El loco de la motosierra está buenísima; en su momento me marco muchísimo. Trampa mortal está muy buena. Salem's Lot me encanta. Es televisión pura, pero no en el sentido que fuera menos que el cine. Es un verdadera joyita para mí. Ese Tobe Hooper me encantaba, ya después otras cosas que hizo no me gustaron tanto.


Stuart Gordon

Me gusta. Re-Animator siempre me gustó, fue transgresora, y le tengo mucho respeto. Creo que tiene mucha fuerza, mucha energía. Luego otras cosas que hizo no me gustaron tanto.


¿A cuáles de los directores nombrados te parecés más?

Parecerme no sé. Pero el que más me gusta es Cronenberg, por lejos. Pero no diría que es al que más me parezco. Quizás en su momento el estilo más parecido era el de Carpenter, que es copiado de Hitchcock. Pero quizás hoy al estilo que más me asemejo es al de George Romero. Ya que las ultimas películas que hice, como Fauces de la noche y Lockout, son mas parecidas porque están filmadas tipo documental, con la cámara al hombro.


ISLAS, "EL NOCTÁMBULO"


Para matar a un asesino




¿Estás al tanto del filme uruguayo El Noctámbulo?

Estoy al tanto de El Noctámbulo, de hecho su director Gabriel Díaz me ha mandado previews. Desde que era solo un sueño, hasta ahora que está concretada estuve informado por Gabriel. Pero no la he visto, y entonces no puedo opinar si me gustó o no. De todas maneras me alegro que la haya podido hacer, me sorprendió que le hayan dado tanta bola, porque lo peor es que no le presten atención. Si lo van a criticar o no, es parte del juego.


¿Por qué creés que la opinión de la mayoría de la gente, sin haber visto la película, es "debe ser malísima, uruguaya y encima de un superhéroe"?

El uruguayo tiene eso; me acuerdo que cuando miraba fútbol con mi viejo, que como te dije no me gusta, él le gritaba a los jugadores adentro al televisor "¿A que fuiste, a pasar vergüenza?". El uruguayo es así, siempre está como renegando de sí mismo. Como un bajo perfil exagerado, y no es de extrañarse que la critiquen, como en su momento yo fui criticado por hacer películas que nadie hacía. Como en su momento algunos dijeron "este loco que mierda viene hacer películas de terror acá, ojalá que te mueras, y ojala que te vaya mal, así me dan a la razón a mi, que dije que te iba a ir mal". Lo mismo pasa con Gabriel, no me extraña.


RECOMENDACIONES

¿Se puede hacer cine en nuestro país?

Y sí, yo lo hice durante años en el formato video. Y luego cuando me fui, el cine entró en una especie de ebullición. Si vos me querés decir si se puede vivir de hacer cine en nuestro país, hoy por hoy se hace más fácil que hacerlo en Estados Unidos, al menos si hablamos de cine independiente. Es más fácil hacer cine independiente en un país sudamericano que en los Estados Unidos. Eso sí, el cineasta independiente tiene que tener aparte un trabajo full time, porque hoy por hoy es difícil vivir del cine. Esto lo leí de un productor norteamericano de cine independiente. El uruguayo que lea esto, va a decir "a este canario como le fue mal, y es un fracasado, hace cine independiente y defiende a Gabriel Díaz", pero esto lo dice un cineasta norteamericano. Y la mejor manera, como él dice y yo también pienso, para mantener un cine independiente, y no bancarte que venga un imbécil y decirte que no le gusta lo que hacés, es mantener tu trabajo. No te digo que seas obrero, y en el tiempo libre hagas cine. Tenés que tener un trabajo más o menos relacionado. Yo trabajo en el canal de Chicago, y en mis ratos libres hago cine. Eso te permite libertad económica para hacer cine.


¿Qué le recomendás al joven uruguayo que quiere incursionar en el mundo del cine?


Le recomiendo que trate de enfocarse en hacer solamente cine, y que deje la paja de ser conocido, tener plata, salir en las revistas, y pasar a la historia. De todo eso tiene que olvidarse; si todo eso viene acompañado mejor, y sino también. Que no quiera ser el próximo Spielberg. Con ser uno más, que cuente historias, alcanza y sobra. Tiene que enfocarse en ser honesto, en contar historias. Para mí, como dije en una entrevista para Arte7, una obra de arte tiene que ser honesta con sí misma, aunque sea honestamente mala. Lo que no me banco es el cine que pretenda agradar a alguien o a un mercado. Pero hoy en día es interesante hacer cine, aunque a su vez muy jodido. El hecho que El Noctámbulo esté en varias salas, es un indicador de que no es tan difícil.


¿Vale la pena intentarlo?

Por dios, si valdrá la pena, ¿quién me quita lo bailado? Es apasionante, maravilloso. No hay a una persona que quiera hacer cine que le dijera: "no, no lo hagas". Como una vez leí en un artículo, donde Martin Sheen le dijo a su hijo Charlie Sheen que no se metiera en el mundo del cine porque era una mierda. Martin Sheen tendrá algún problema; el cine es una aventura de vida increíble; cada experiencia es tan demencialmente intensa en lo humano, que hay muy pocas cosas que se le comparen. Gracias al cine gocé tanto en estos 20 años ininterrumpidos de hacerlo. Cada hora de trabajo, enfermedades, calenturas, todo eso puesto en una balanza no es nada con el goce que me ha permitido esta carrera a la que no pienso abandonar jamás.


LO QUE VIENE, Y LOCKOUT

¿Cuáles son tu proyectos futuros?

Yo siempre tengo un solo proyecto a la vez. Y como acabo de terminar una película, no tengo muy claro cual será la próxima. Probablemente sea una película sobre la festividad mexicana del Día de los Muertos, que ya está escrita. Si la grabamos sería a fines de octubre, principios de noviembre; el 2 es el día de los muertos. Porque el "look" de esta ciudad en el otoño es único, y si no la hacemos por esos días tenemos que esperar hasta el año que viene. Ese sería mi próximo plan, nunca sé lo que va a pasar después de mi siguiente película.


¿Qué me podés contar de Lockout, tu nuevo filme?

Es una historia de terror con trasfondo social. Se originó vagamente con el libreto que escribimos con Álvaro Buela, que se llamó La isla del minotauro. Pero la referencia de este libreto es muy vaga. Empecé con la idea de reescribir ese guión, pero luego le introduje algunos cambios, que tiene que ver sobre un documental que estoy haciendo ahora para televisión sobre globalización. Mi observación de la sociedad norteamericana, sobre los miedos y xenofobias que tienen. Fueron tantos elementos que el guión original de La isla del minotauro, que era la base, pasó a ser un elemento más. No solo no transcurre en una isla, sino que tampoco tiene un minotauro; no tiene un malo definido. Prácticamente no tiene nada de ese guión, pero fue de donde empezó. Es la historia de un hombre norteamericano que pierde su empleo, lo despiden, y su vida cambia radicalmente. La razón porque lo despide su jefe es porque no se adapta a los cambios de la compañía, no quiere aprender nuevos idiomas, y no quiere vivir en otros países. Es el problema que tiene el americano promedio para adaptarse en un mundo global. Y entonces se va a vivir con su esposa y cuñada al campo, y es ahí donde empieza a tener visiones terroríficas relacionadas con las minorías. Se podría decir que es una película racista de terror. Es lo que más te puedo contar, sino la quemo. Es de suspenso, pero tiene escenas muy violentas, muy duras. Es una película sin sangre, pero cuando tiene que venir la sangre es muy sangrienta a la vez. En fin; es una película de terror con un trasfondo social.


¿La venís a presentar a Montevideo?

Quizás. Estoy hablando con Alejandro Yamgotchian (Arte7) para pasarla en el Cine Universitario en febrero de 2007. Pero está el tema de la guita; es caro viajar a Uruguay, y no nado en dinero. Y si estoy ocupado en ese entonces no voy a poder viajar a presentarla. Porque si no filmamos la película de El día de los muertos, quizás estemos filmando otra película. No lo sé, pero me gustaría presentarla.



NOSTALGIAS DEL PASADO

¿Tenés la idea de filmar nuevamente en Uruguay?


Sí; definitivamente sí. Pero no sé cuando.


¿Qué sensaciones pasan por tu cabeza cuando venís a Uruguay, y más especialmente a Colonia?

En todos los años que estuve fuera del país, por una cuestión que tiene que ver con papeles migratorios, sólo viajé una vez. Yo regularicé mi situación migratoria en este país hace casi tres años. El año pasado que viajé por primera vez; hacía 8 años que no iba. Y fue todo un shock. Si vos me preguntás ¿qué paso por mi cabeza?, no es la pregunta correcta, sino que es: ¿que pasó por mi corazón?. Porque fue un shock, no estaba con todos mis sentidos. Y espero hacer un viaje próximamente, pero en verano, porque la vez anterior fue en invierno.




¿Es diferente la gente de Colonia a la de Montevideo?

Sí, claro. Así como es diferente la gente de Wisconsin de la gente de Chicago. Al ser la ciudad más pequeña, y al haber menos gente, hay mas espacio y se piensa mejor. No voy a decir más para no herir susceptilidades.


¿Pensás volver a radicarte en nuestro país algún día?

Es mi sueño, es mi anhelo. Pero no sé si va a ser posible. Porque tengo 37 años, y buscar trabajo en Uruguay a los 40 no es nada fácil. Empezar de cero siempre es duro, yo ya lo viví. Aquí estoy bien y tranquilo. No estoy feliz, extraño mucho Uruguay. Una cosa es estar cómodo y tranquilo, y otra cosa es estar feliz. Feliz estaba en Uruguay. A mí me hace feliz poder hablar hasta las 2 de la mañana con amigos, cosa que acá es literalmente imposible. En los 10 años que casi estoy en este país he cosechado solo dos amigos, una pareja de españoles. Me hace feliz caminar por la costa de Colonia en verano, caminar en la noche por la rambla costanera. Sentir el olor del rocío, andar en moto en un día de lluvia y sentirla hasta los huesos. Me gusta quedarme tirado panza arriba mirando las estrellas. Una tarde de lluvia con tortafritas. Y nada de eso, a pesar de que aquí hay lluvia, agua, roció, estrellas, es igual acá. Por eso sí te digo que quiero vivir en Uruguay; lo extraño. Pero hoy por hoy no lo veo cerca, por más que siempre deseo volver.




NOTA
: Esta entrevista había sido publicada en el diario La República, de forma más sintetizada. Por eso, le agradecemos al matutino y también al autor de la nota por habérnosla acercado a modo de colaboración. Cabe señalar que ésta es la tercera entrevista a Ricardo Islas que publicamos en el portal; la primera había sido hecha en 2004, la segunda en 2005 (ambas pueden leerse en la sección "Entrevistas anteriores") y ésta de 2006.

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