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A propósito de la cuarta parte de la saga
LAS PELÍCULAS DE RAMBO

por Ricardo Sanjurjo (marzo, 2008)


DERRAMANDO LA PRIMERA SANGRE




La historia comienza cuando John Rambo, ex-combatiente de Vietnam, es detenido por vagabundo en un pueblo, siendo humillado y maltratado, lo que le hace recordar las torturas de la guerra y, en consecuencia, reaccionar violentamente. Poniendo a prueba su preparación excepcional, va dejando fuera de combate a sus perseguidores, hasta que entra en escena el Coronel que una vez lo entrenó. En realidad, Rambo no es más que una víctima de la sociedad, convertido en una máquina para matar o morir.




Este fue el segundo gran personaje de la carrera de Sylvester Stallone (el primero había sido Rocky Balboa). Esta "primera sangre", muy modificada de su novela original, fue muy bien recibida por el público (recaudó 125 millones de dólares, con un presupuesto de tan solo 15) y crítica, que sin embargo tuvo algunas discrepancias. La película se apoya en su héroe, un veterano de guerra que se siente discriminado en su tierra, sin motivo y por un Estado para el cual había luchado intensamente.


Sobre la base de situación central, Rambo: Primera sangre es una gran acusación a los políticos que olvidaron a sus soldados en una guerra que genera polémica hasta el dia de hoy. Se trata de una sobresaliente película de acción, mucho mejor que unas cuantas de hoy día, planteándose inclusive los problemas de siempre, con la sociedad como principal fuente de violencia. Cerca del final no falta la denuncia sincera y clara de la actitud de americanos que, estando contra de la guerra, cometieron la injusticia de despreciar a dichos soldados, contribuyendo a propagar la violencia en la propia sociedad.

Si bien el personaje fue creado por David Morrell, el tono cinematográfico fue sin lugar a dudas creado por Stallone, pues en la novela era un psicópata asesino (y tan oscuro, que en un momento de locura mata a varias personas, para terminar eliminándose), mientras que en la película es una víctima de las circunstancias.


Sin dudas que el gran artífice del triunfo de este film fue Sylvester Stallone, que no solo encarnó a Rambo de forma insuperable (realmente, ¿ven a algun otro actor en ese papel?) sino que construyó un personaje capaz de mantenerse entre los más populares de nuestra cultura moderna.




RAMBO: PRIMERA SANGRE / RAMBO: EL ACORRALADO
(First Blood, 1982) - Dirección:Ted Kotcheff. Guión: Michael Kozol, William Sackheim, Sylvester Stallone, basado en la novela de David Morrell. Fotografia: Andrew Laszlo. Música: Jerry Goldsmith. Producción: Buzz Feitshans. Intérpretes: Sylvester Stallone, Richard Crenna, Brian Dennehy, David Caruso, Jack Scarret, Michael Talbott







EL BOOM DE LA "RAMBOMANÍA"





John Rambo se encuentra cumpliendo condena por los destrozos que había hecho en la anterior película, hasta que llega el Coronel Trautman con una propuesta que no podrá rechazar: infiltrarse en el campamento en donde John estuvo atrapado en Vietnam y averiguar si hay prisioneros de guerra. En caso afirmativo, deberá dejar constancia solamente mediante fotos, prohibiéndose liberarlos. Rambo acepta, aunque no puede con su genio: al ver que habían cautivos y viendo el estado en que se estaban, cambia su objetivo, teniendo como único fin liberarlos. Al enterarse sus superiores de la noticia, los abandonan (Rambo incluido), y ahí el personaje de Stallone desencadena una violenta guerra personal contra todo un ejército bien armado.


Si bien la primera gustó a muchos, esta secuela se convirtió en un verdadero fenómeno, extendiéndose a todos los rincones de la sociedad la "rambomanía". Un éxito mucho mayor que su predecesora (300 millones de dólares en todo el mundo), uno de los mayores en la filmografia de Sylvester, y que dio lugar para todo: desde pósters y remeras hasta un dibujo animado (obviamente adaptado para los niños), generando al día de hoy muchas (pero muchas) imitaciones, aunque sobre un fondito verde…


Rambo a esta altura se pinta como el héroe solitario por excelencia, algo así como un Quijote del siglo XXI. Habría que fijarse cómo al comienzo se arma hasta los dientes, para luego perder gran parte de su armamento al saltar del avión, quedándose casi sin armamento; quizás un paralelismo que Sly quizo dar a entender con la realidad, ya que a los americanos de poco les pudieron servir las armas más sofisticadas dentro una guerra con características confusas. Como dice Rambo al principio del film, "la mente es la mejor arma".


Como en la película anterior, Sly tira un dardo con un discurso en favor de los soldados que dieron todo por su país, pidiendo a cambio un trato justo por parte de los suyos. Muy buena película, quizás un poco excesiva en algunas escenas, pero, sin lugar a dudas, un entretenimiento de excelente calidad y con mensaje incluido.




RAMBO II: LA MISIÓN
(Rambo: First Blood, Part 2, 1985) - Dirección: George Pan Cosmatos. Guion: James Cameron, Sylvester Stallone, sobre historia de SS y Kevin Jarre. Fotografía: Jack Cardiff. Música: Jerry Goldsmith. Montaje: Mark Helfrich, Mark Goldblatt. Producción: Buzz Feitshans para Tri Star Pictures. Intérpretes: Sylvester Stallone, Richard Creena, Charles Napier, Julia Nickson, Steven Berkoff, Martin Kove, George Kee Cheung, Andy Wood.








EL HÉROE MITOLÓGICO





En esta entrega, Rambo busca la paz interior en el monasterio donde se encuentra recluido. Su amigo, el Coronel Trautman, lo localiza, solicitándole ayuda para una misión muy peligrosa que se tiene que llevar a cabo en Afganistán. Rambo no acepta, ya que para él su guerra había terminado. Sin embargo, cuando Trautman es capturado por los rusos, se formará un equipo de rescate integrado por un solo hombre: John Rambo.


El gran problema que tuvo esta tercera parte fue el asunto que trató en los tiempos en que el film se hizo, ya que su estreno coincidió, entre otras cosas, con la retirada de las tropas norteamericanas de Afganistán (y con una posible relación de paz con los rusos), algo que quizás terminó desencajando un poco con el tono de la película.


La misma no intenta convencer a nadie, con ninguna ideología ni mucho menos; solo pretende ser un film de entretenimiento. Efectivamente, vendria a ser como un comic; algo así como que Sly sitúa una aventura de ficción en un conflicto real, como lo fue Afganistán ocupada por militares soviéticos.


El personaje aquí ya no muestra interés por la guerra, dejando constancia de que Afganistán no era lo suyo, y que solo termina entrando en ella para salvar a su amigo coronel, capturado. Y es aquí donde el personaje muestra todas sus cualidades heroicas, casi mitologicas (dejando de lado el tormento psicológico vivido en las dos películas anteriores), como el valor, la amistad y el sacrificio.


Indudablemente, la película era hasta aquí la más explosiva de la saga, con escasos diálogos, sí, pero también con escenas de acción muy bien logradas. Rambo III fue filmada en locaciones reales de Afganistán y tuvo una buena recaudación (53 millones de dólares en Estados Unidos y 135 en el resto del mundo). Se trata de una de las películas donde vemos a un Sylvester más grande que nunca (con físico similar al exhibido en Rocky IV y en El demoledor).




RAMBO III
(Rambo III, 1988) - Dirección: Peter Macdonald. Guión: Sylvester Stallone, Sheldon Lettich
, basado en los personajes creados por David Morrell para su novela Primera Sangre. Fotografía (technicolor): John Stanier. Música: Jerry Goldsmith. Montaje: James Simmons, Andrew London, Nicholas Browny, E. A. Warschilka. Producción: Buzz Feitshans para Columbia pictures. Intérpretes: Sylvester Stallone, Richard Crenna, Marc de Jonge, Kurtwood Smith, Sipo Focas, Sasson Gabai, Doudi Soua, Randy Raney, Marcus Gilbert, Alon Abutful, Mahmoud Assadollah.








ALGUNAS CURIOSIDADES DE LA TRILOGÍA



- La primera entrega de la serie, Rambo: Primera sangre, tenía originalmente una duración de aproximadamente tres horas, perfilándose, en la mayoría del metraje, como un conjunto de alegatos en contra de la situación de los soldados anteriormente dicha. Rambo incluso varía en la versión original. Pero editando la película y bajándola hasta los 97 minutos, perdiendo casi todo el diálogo, se creó un hombre que era completamente emocional y físico.


- El guión de Rambo estuvo flotando por Hollywood durante algún tiempo, y con varios actores de calibre (Steve McQueen, Nick Nolte, Michael Douglas, Al Pacino, Robert De Niro) y directores de renombre, como Clint Eastwood. Pero Sly fue el que terminó conectando enseguida con la historia.


- Para el papel del Coronel Trautman se consideró en primera instancia a Kirk Douglas, que en principio habría aceptado, pero por problemas de horario con la filmación lo obligaron a desvincularse. Finalmente, el mismo recayó en manos del gran Richard Creena. El resto es historia.

- Interpretar a Rambo le demandó varios retos a Stallone. El papel le llevó meses de entrenamiento, buscando que el personaje reflejara su dura y difícil personalidad. En la primera se veía bien, pero tampoco como un culturista (igual estaba en buena forma, ya habiendo completado Rocky III). En la segunda, lo empujaron por nuevos límites; precisaban una feroz imagen para encajar con una trama donde todo explotaba.


- Para la tercera parte necesitaba estar aún en mejor forma. Hacía poco tiempo que había finalizado el rodaje de Rocky IV, donde competia con Dolph Lundgren, a ver quién estaba más grande (incluso entrenaron juntos para la película juntos). Pero no le fue facil, ya que en comparación con Rambo II, aumentó siete kilos de masa muscular, con el desafio de mantenerlo en el desierto, tomando de 20 a 30 vasos de agua por día. Para ello contó con el entrenamiento de un grande del culturismo, Franco Columbu. Ademas del clima afgano, a la producción se le sumaron otras complicaciones, como las constantes amenazas de bomba en los sets de filmación y hasta en el hotel donde se hospedaban, obligándolos a protegerse, refugiándose en un bunker especial, construido para tales ocasiones (especialidad de la casa…).







Por la vuelta



Tras el éxito de Rocky Balboa, Stallone decidió cerrar también la historia de su otro gran personaje, John Rambo. Su intención es la de revisitar el personaje, cuya última aparicion se había dado en 1988, tocando la situación de Afganistán pero en tiempos donde la "Guerra Fría" llegaba a su fin y los rusos se retiraban. Es por eso que desde entonces Sly ha querido acabar la serie con una cuota eficaz, impregnando al personaje de una mayor autenticidad.


Después de que Millenium Films comprara los derechos de las secuelas de Rambo a los hermanos Weinstein, de Miramax (adquiridos por ellos en 1997), el productor John Thompson consultó a Stallone, dado que tenían interés en realizar un nuevo film del combatiente.


Luego de un tiempo, Sylvester accedió, siendo necesaria una historia firme, es decir que no quería que solo fuese un film de acción, sino que lo primero fuera su condición humana. Para eso comenzó a investigar, acudió a las Naciones Unidas preguntando por el conflicto más desgarrador y devastador de los últimos tiempos y de los que menos atendido terminó siendo por los medios. Ahí fue cuando lo pusieron en conocimiento de la situación de Birmania, y usó su historia en hechos de una guerra que ya lleva sesenta años. Para Stallone este argumento cobraba sentido a partir de otros extremos, particularmente desde que Rambo vive en Tailandia en la ultima entrega.


De esta manera, Sylvester contextualiza la historia y coloca a un Rambo de existencia solitaria en la jungla, al norte de Tailandia, pescando y cazando cobras para luego venderlas. Pero esto cambia cuando un grupo de misioneros necesitan que los guien hasta la frontera con Birmania, para suministrar medicinas y alimentos a unos refugiados asediados por el despiadado ejército birmano. Rambo accede a regañadientes a llevarlos, pero cuando estos no regresan, John sabe que lo único que puede hacer para hallarlos es guiar a un grupo de mercenarios.


"Los heroes nunca mueren; solo se recargan". Así reza uno de los tantos slogans de la película, y la verdad, por más que suene a cliche, lleva toda la razón. Y es que Stallone volvió con todo para redondear la historia de este ex boina verde, en un regreso sencillamente espectacular, pero también diferente.

La película comienza con una introducción de tres minutos, mostrando la realidad que vivió - y vive - Birmania, con genocidios, niños asesinados y toda clase de atrocidades que nos es posible imaginar en un conflicto como éste. Precisamente, esta introducción nos marca el tono de la película, y nos coloca a Rambo viviendo una vida de reclusión en la jungla. Sus servicios son solicitados cuando un grupo de misionarios defensores de los derechos humanos le piden que los escolten dentro de Birmania, usando el río, en lugar de los peligrosos caminos minados. Claro que las cosas se ponen feas, cuando los birmanos los secuestran, y es aquí que Rambo, junto a un grupo de mercenarios, se ve forzado a regresar a la jungla para salvarlos.


Sylvester aprovecha al personaje para buscar un lugar real, donde las situaciones de vida o muerte se den diariamente y con poca difusión por parte de la prensa. La película avanza rápidamente y sin rodeos, la acción - a diferencia de las tres películas anteriores - es más cruda y desgarradora (sin caer en simbolismos o patriotismos, ni política de ningún nivel), y en un tono que nos hace recordar a los films de accion de los ochenta, con acrobacias reales y explosiones de igual calibre, acompañadas de algunos efectos digitales ajustados a la historia.


Pero lo más destacable de todo esto es, sin lugar a dudas, el carisma que Sly le da al personaje y a la película en sí, una trama sencilla pero convincente y una actuación muy firme nos marcan una gran evolución y madurez para este co-guionista, actor y director.


También aprovecha para redondear la historia personal del personaje, mostrándonos aspectos psicológicos, como cuando se identifica con las nobles intenciones del personaje de Julie Benz, que alguna vez él tambien las tuvo y que luego se fueron perdiendo con el tiempo, pero que las respeta y, en todo caso, las protege. Y todo eso ayuda, de esta forma, a completar el círculo, con un final completamente coherente con este enfoque. Todo esto en apenas 93 minutos (en realidad 80; el resto lo ocupan los créditos).


Para quienes aún no se hayan enterado, Stallone ha vuelto y mejor que nunca.





RAMBO: REGRESO AL INFIERNO
(John Rambo, 2008) - Direccion: Sylvester Stallone. Guión: SS, Art Morastelli. Música: Brian Tyler. Fotografía: Glen MacPherson. Montaje: Sean Albertson. Productor: Avi Lerner, Kevin King, John Tompson. Actores: Sylvester Stallone, Julie Benz, Paul Schulze, Matthew Mardsen, Graham Mctavish, Ken Howard, Reynaldo Gallegos, Tim Kang, Jake La Botz



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