
Título original: Cleopatra
País y año de producción:
Argentina, 2003
Dirección: Eduardo
Mignogna
Guión: Eduardo
Mignogna, Silvia Chague
Con: Norma Aleandro,
Natalia Oreiro, Leonardo Sbaraglia
Duración: 104
minutos
Calificación:
Apta para todo público
Género: Comedia
/ Drama
Sitio Web: http://www.uol.com.ar/cleopatra
Reseña argumental: Se
trata de un film que se inicia en Buenos
Aires y que la carretera y las circunstancias
conducen hasta un pequeño pueblo
en Mendoza, en plena cordillera; un film
que transcurre en setenta y dos horas
reales, desde un viernes hasta un domingo;
un film que relata las peripecias, amores
y desventuras de tres seres entrañables
que están decididos a apostarlo
todo al futuro.
¿Quién es Cleo? Cleo es
una maestra jubilada, casada hace mucho
con Roberto, que lleva dos años
desocupado, y madre de dos hijos grandes
que viven en el exterior. Hasta el momento,
Cleo ha sido todo cuanto se esperaba de
ella: buena madre, buena esposa, luchadora
y compañera responsable. Pero ni
ella misma sabe todo lo que puede llegar
a ser si se lo propone. ¿Hasta
dónde la conducirá su liberación?
¿Cuántas Clero hay en Cleo?
¿Y Sandra? Sandra es, en cambio,
todo lo que los demás han hecho
de ella: estrella de televisión
subida al tren de la fama, alocada, bulímica,
caprichosa, irreverente. En el fondo,
una provinciana desprotegida cuyo ímpetu
aún debe medir.
Setenta y dos horas serán suficientes
para que ambas mujeres comiencen a ser,
de una vez por todas, ellas mismas, setenta
y dos horas y la aparición del
tercer elemento: un buscavidas, un aventurero,
un tipo de barrio con la sonrisa a flor
de labio; Carlos, el camionero.
El director Eduardo Mignogna había
dirigido películas como Sol
de otoño (1996), El
faro (1998) y La fuga
(2001).
NO PASA NADA
Uno ya está harto de ver cosas
sugestivas, desde el propio título
hasta el trailer, pasando por todo el
merchandising que se hace, cuando en realidad
la sustancia no es lo que parece y sobre
todo cuando la persona encargada de hacer
una película no plasma inquietudes
personales auténticas y que puedan
llegar al espectador con cierta sinceridad
y calidez estética.
Lo de Cleopatra ya se vio en varias películas.
Que esté una gran actriz como Norma
Aleandro, una artista luchadora como Natalia
Oreiro y algunos actores de renombre y
prestigio (Sbaraglia, Alterio, otros)
no basta para zafar de un esquema engañoso,
que solo apunta a un cine liviano, comercial
y que imita en varias cosas al norteamericano
industrial.
Por más que la película
intenta ser un drama serio no logra convencer
ni conmover. Lo novedoso, claro, es lo
único que le sienta bien, igual
que figurar en algún complejo de
salas justo para esa misma gente que llega
y dice "¿qué hay para
ver?".
Mignogna tendrá su experiencia
y algún que otro buen antecedente,
pero acá se queda corto; muy corto,
realmente.