
Título original: The Grudge
2
País y año de producción:
Estados Unidos, 2006
Dirección: Takashi
Shimizu
Guión: Stephen
Susco, basado en los caracteres creados
por TS para la saga Ju On: The Grudge
Con: Amber Tamblyn, Sarah
Michelle Gellar, Edison Chen, Jennifer
Beals, Joanna Cassidy
Duración: 102
minutos
Calificación:
No apta para menores de 12 años
Género: Terror
Sitio Web: http://www.sonypictures.com/movies/thegrudge2/site/
Reseña argumental:
Aubrey Davis (Amber Tamblyn) descubre,
a partir de lo que le confiesa su madre,
Mrs. Davis (Joanna Cassidy), postrada
en cama, que su hermana Karen (Sarah Michelle
Gellar) está internada en un hospital
de Japón. También, que Karen
está siendo investigada por la
muerte de su novio en un incendio, aparentemente
iniciado por ella, de una casa ubicada
en Tokyo. Dado que Mrs. Davis está
demasiado enferma como para trasladarse
a Japón, le pide a Aubrey que viaje
y que traiga a su hermana de regreso.
El japonés Takashi Shimizu, obviamente,
fue el responsable de haber dirigido las
dos partes originales hechas en Japón,
y ahora de las dos remakes impulsadas
desde Estados Unidos (por el realizador
Sam Raimi). En la primera de estas dos
últimas estuvo el mismo guionista,
Stephen Susco, quien participará
en el libreto de la remake de Terror
en la noche de graduación
(Paul Lynch, 1980), prevista para 2008.
MIEDOS MULTIPLICADOS
Dos días después del estreno
de la primera remake de Ju On:
The Grudge (El grito)
Shimizu ya se estaba reuniendo con Sam
Raimi y Robert Tapert en Columbia para
dar marcha a esta secuela, que terminó
haciéndose dos años después.
Sin dudas que el éxito de la saga
de El Hombre Araña
ha dado más poder y libertad a
un talentoso realizador como Raimi, que
quedó fascinado al ver las películas
originales japonesas de Takashi Shimizu
y decidió impulsar estas versiones
norteamericanas.
En El grito (2004) todo
era mucho más fiel a la primera
parte de Ju-On: The Grudge
(Shimizu, 2003); prácticamente
un calco, a excepción de uno de
los mejores sustos de la original que
no estaba en la remake y que sí
aparecía en la sinopsis de esta
segunda parte aunque no así en
la versión que aquí se estrenó.
También tuvo elogios numerosos
que venían especialmente de aquellos
que aún no habían visto
la versión japonesa.
En El grito 2 (2006)
la maldición ya se expande a muchas
personas que entraron en la famosa casa
nipona y lugares, llegando hasta Chicago.
Si bien esto puede justificar las múltiples
apariciones del fantasma de la mujer y
su hijo asesinados, hay un punto en que
ya se pasa al abuso y hasta la insensatez,
ya que ninguna de las víctimas
que habían entrado a la casa y
luego eran presa del mal aparecían
como espectros para hacer de las suyas.
Ni qué hablar del personaje de
la madre del maligno espíritu.
Igual hay algunos buenos sobresaltos y
ciertos giros que trataron de darle un
toque distinto a la historia, un relato
que va nutriéndose de personajes
y situaciones dramáticas, típicas
del cine industrial norteamericano, que
en varias ocasiones no las sabe consolidar.
Esto da lugar a cierta sospecha, ya que
es muy difícil imaginarse a Shimizu
tratando de imitar o adaptándose
a las reglas del mercado; lo mismo para
Hideo Nakata, luego de la horrenda La
llamada 2 (2005), que contaba
con un buen guionista como Ehren Kruger.
Uno duda hasta de las propias declaraciones
que a veces dan a los medios norteamericanos,
en el sentido de no saber si están
diciendo realmente lo que piensan o si
en realidad están tapando el bache
con retórica.
No obstante, ya se sabe que el dinero
manda, y el final abierto de esta secuela
va a dar paso a El grito 3
(2008), también dirigida por Shimizu,
continuaciones a esta altura innecesarias,
quizás útiles y prácticas
para ese púbico norteamericano
que no tiene ganas de leer subtítulos
y prefiere ver las versiones que Hollywood,
con insistencia, sigue realizando.