
Título original: Lucky
Number Slevin
País y año de producción:
Estados Unidos, 2006
Dirección: Paul
McGuigan
Guión: Jason Smilovic
Con: Josh Hartnett, Bruce
Willis, Morgan Freeman, Ben Kingsley,
Lucy Liu
Duración: 109
minutos
Calificación:
No apta para menores de 15 años
Género: Thriller
Sitio Web: http://www.eneccine.com/elnumeroequivocado
Reseña argumental: La
vida no parece ir muy bien para Slevin
(Josh Hartnett): está a punto de
perder su departamento, su novia y unas
cuantas cosas más. Entonces, decide
irse a Nueva York, donde vive su amigo
Nick Fisher, huyendo de Los Ángeles
y de sus problemas, al menos por un rato.
Pero su mala suerte no le dará
tregua y las cosas se pondrán peor.
En el submundo criminal de Nueva York,
las dos personas más respetadas
y temidas son The Rabbi (Ben Kingsley)
y The Boss (Morgan Freeman). Aunque alguna
vez fueron compañeros, ahora son
enemigos, y de los feroces.
Para vengar el asesinato de su hijo,
The Boss está planeando un golpe
contra el hijo de su enemigo. Pero esto,
si resulta evidente, podría desatar
la Tercera Guerra Mundial... Para solucionarlo,
The Boss contrata a un famoso asesino:
Goodkat (Bruce Willis), cuyo plan es simple.
Encontrará un jugador que tenga
una deuda importante con The Boss y lo
presionará para cometer el crimen.
¿Su candidato? Nick Fisher.
Mientras tanto, en el departamento de
Nick, Slevin y una bella vecina, Lindsey
(Lucy Liu), han comenzado un intenso romance
luego de que ella golpeara a su puerta
para pedirle un poco de azúcar.
Cuando quien golpee a su puerta sea el
enviado de The Boss comenzarán
realmente los problemas: Slevin será
vigilado y perseguido por hombres de los
dos bandos y hasta por el detective de
la policía de Nueva York, Brikowski
(Stanley Tucci).
Slevin y Lindsey deberán arreglárselas
para salir del embrollo y llegarán
a hacer, incluso, lo más impensado
y sorprendente, con tal de salir con vida
de esa peligrosa confusión de identidades.
El escocés Paul McGuigan había
dirigido El departamento
(2004).
Siendo generoso
y dada la forma en que está narrada
la película (que no es ninguna
novedad) uno puede disfrutar de un thriller
medianamente bueno aquí. Hay de
todo: humor negro, escenas violentas,
acción, y, una vez más,
un guionista tratando de sorprender al
espectador con la famosa vuelta de tuerca
en el final. Lo valioso es que no solo
se apuestan todas las fichas al argumento
en sí sino también a la
forma en que se plantea y también
a lo que puedan dar los propios actores:
Morgan Freeman y Ben Kingsley como dos
graciosos y a la vez temibles mafiosos,
Stanley Tucci como desconcertado policía,
y Bruce Willis como un misterioso asesino
a sueldo; el joven Josh Hartnett, personaje
central en todo este asunto, no es muy
expresivo que digamos pero igual es ayudado
por el libreto que tiene que intrepretar
y también por cierta excentricidad
de Lucy Liu, su vecina que trabaja en
una morgue. El relato va y viene en el
tiempo, tratando de armar su rompecabezas,
mientras el director escocés Paul
McGuigan se luce orquestando un asunto
de venganza, con una muy buena fotografía
y un resultado final que no dejará
indiferente al espectador. AY