
Título original: Constantine
País y año de producción:
Estados Unidos, 2005
Dirección: Francis
Lawrence
Guión: Kevin Brodbin,
Frank A. Capello, sobre historia del primero
y basada en el comic creado por Jamie
Delano y Garth Ennis, Hellblazer
Con: Keanu Reeves, Rachel
Weisz, Shia LaBeouf, Djimon Hounsou, Tilda
Swinton
Duración: 121
minutos
Calificación:
No apta para menores de 12 años
Género: Acción
/ Fantástico / Terror / Thriller
Sitio Web: http://constantinemovie.warnerbros.com/
Reseña argumental: John
Constantine (Keanu Reeves) es un hombre
con un don especial que nunca hubiera
deseado tener: desde temprana edad, puede
ver a los semi-ángeles y semi-demonios
que andan por la tierra con cuerpos humanos.
Para librarse de sus infernales visiones,
siendo adolescente trató de suicidarse.
Por eso, Constantine se fue directamente
al infierno. Pero en el mundo de los vivos,
su intento de matarse no le salió
bien, y fue resucitado. Ahora en el infierno,
él está marcado como suicida,
y allí deberá volver cuando
le llegue la hora. Para escapar de ese
horrible destino, él debe ganarse
su salvación en el tiempo de vida
que le queda (que no es mucho, ya que
está muriendo de cáncer).
La detective de policía Angela
Dodson (Rachel Weisz) pide ayuda a John
Constantine para resolver la misteriosa
muerte de su hermana melliza. La investigación
los lleva al mundo de los demonios y ángeles
que existe bajo la tierra que cubre la
ciudad de Los Angeles. Atrapados en una
serie de eventos catastróficos,
ambos deben buscar su propia paz a cualquier
precio.
El coguionista Kevin Brodbin había
estado en el libreto de Un hombre
entre sombras (John Gray, 1996),
mientras que su colega Frank A. Cappello
había dirigido American
Yakuza (1993), que se había
estrenado directamente en video en Uruguay.
AL LADO DE OTRAS COSAS...
No es tan fácil y en especial
para la industria llevar al celuloide,
en este caso, un personaje egresado de
la mente de Alan Moore. A pesar del cambio
de locaciones (de Londres a Los Ángeles)
y hasta de la propia apariencia del personaje
principal (rubio a morocho), este film
no solo llena el ojo sino que además
se preocupa por trabajar un libreto (insistimos)
nada accesible para el mercado hollywoodense.
Por suerte hay una elaboración
de atmósferas y en especial un
estilo que sintoniza con el estado de
ánimo de John Constantine, situaciones
bien resueltas y, lo más novedoso
y satisfactorio, efectos visuales que
prácticamente no desbordan en ningún
momento y hasta tienen su dedicación,
la misma que demostró el debutante
Frances Lawrence. Es cierto que hay diferencias.
De todos modos si éstas apuntan
a una historia decorosa no hay por qué
descartarla por su falta de fidelidad,
en algunos aspectos, a la fuente original.
Las virtudes y defectos de este héroe
extremadamente oscuro y pesimista, inteligente
y pensador (en los comics es más
presumido, irónico y hasta un poco
egoísta) se reflejan a partir de
una historia quizá un poco extensa,
por momentos hecha como de a retazos,
pero sí bien condimentada, dejando
tan solo un hilo entre su mundo y el infierno
al que en principio está condenado,
lo que refuerza alguna que otra escena
y sobresalto.
Keanu Reeves y en especial Rachel Weisz
están muy bien en sus respectivos
roles. Quizá Constantine
no logre beber completamente la sustancia
del comic y sí la de otros trabajos
de Moore aunque como película es
tolerable, sobre todo pensando en el mamarracho
en que se podía haber convertido
si caía en manos de gente menos
capaz aún. Sabida es la marcada
división que entre hubo entre los
seguidores de Hellblazer (más en
contra que a favor de la película)
pero no hay por qué destrozar todo
(es cierto que pudo haber estado mucho
mejor), porque la historia por momentos
funciona y se acomoda a lo que es la forma
que Moore tiene de ver y pensar las cosas,
a su tono pesadillesco y embarulladamente
lovecraftiano.