
Título original: Zatoichi
País y año de producción:
Japón, 2003
Dirección: Takeshi
Kitano
Guión: Takeshi
Kitano, basado en el personaje creado
por el escritor Kan Shimozawa
Con: Takeshi Kitano,
Tadanobu Asano, Michiyo Ookusu, Gadarukanaru
Taka, Daigorô Tachibana
Duración: 116
minutos
Calificación:
No determinada, a la fecha de estreno
(en Argentina: No apta para menores de
16 años)
Género: Acción
Sitio Web: http://www.zatoichi.co.uk/
Reseña argumental:
En pleno siglo XIX un samurai que se gana
la vida como masajista y experto jugador
de dados, Zatoichi, llega a un pueblo
japonés dominado por dos pandillas
que entablan una lucha a muerte por el
control del lugar. Termina involucrándose
en la guerra y también ayuda a
dos geishas que buscan vengarse de los
asesinos de su familia. Por ahí
aparece otro samurai que está juntando
dinero para pagar la operación
de su esposa.
El director japonés Takeshi Kitano
es conocido por labores como Sonatine
(1993), Flores de fuego
(1997) y Dolls (2002).
Curiosidades:
Las muertes en la película son
abundantes, igual que la cantidad de sangre
vertida. Esta última fue hecha
en base a efectos especiales, según
el realizador para que la gente se diera
cuenta de que era algo exagerado y por
ende no quedara impresionada (las luchas,
sí, intentaron ser lo más
realistas posible), y también porque
quería hacer ver la hemoglobina
como "flores saltando por la
pantalla" (recordar su faceta
como artista y pintor).
El director australiano
Philip Noyce dirigió la regularota
Furia ciega (1990), donde
Rutger Hauer precisamente interpretaba
al famoso samurai ciego. En la película
también estaba Sho Kosugi y...
Nick Cassavetes, como buen fan del cine
de acción que es, a pesar de que
no lo dice mucho y que siempre termina
volcándose a la dirección
de películas pedorras.
Zato-Ichi es uno
de los héroes más famosos
de Japón, que apareció en
casi treinta cintas durante las décadas
del ´60, ´70 y ´80 (por
Uruguay, bien; gracias), y hasta podríamos
sumarle una más (la del ´90)
con la versión occidental de Noyce
(que se vio en una copia horrenda en el
viejo Nuevo Ambassador, que también
era horrendo). También tuvo gran
repercusión a través de
las series de TV del país nipón.
El actor que se
hizo famoso por encarnar al samurai fue
Shintarô Katsu, fallecido en 1997
por un cáncer de garganta. En 1989,
poco antes del estreno de Furia
ciega, también dirigió
Zatoichi (por Uruguay,
bien; gracias) y también Zatoichi
in Desperation en 1972 (por Uruguay,
bien; gracias). En la versión de
1989 el hijo más joven de Katsû
hirió accidentalmente con una espada
y en el cuello, durante la filmación,
a una de las actrices, quien poco después
falleció.