EL OSCURO SECRETO
Lo novedoso de este largo documental,
nominado al Oscar (el título The
Cove sería en español
algo así como "La ensenada"),
es que se enfoca en la matanza de delfines,
pero no en suelo norteamericano americano
o dentro de una típica empresa
multinacional de occidente, sino en Japón.
De Estados Unidos, justamente (país
de producción de este trabajo),
es que parte un equipo de activistas para
investigar lo más a fondo posible
qué es lo que exactamente ocurre
en Taiji, lugar donde los turistas pueden
presenciar grandes espectáculos
en centros marinos, además de estatuas
y decoraciones con cetáceos que
le dan un toque pintoresco a las calles
de la ciudad. Sin embargo, los visitantes
y hasta los propios residentes del lugar
no tienen idea que en el remoto y ultravigilado
espacio del título hay un grupo
de pescadores que atrapa y masacra delfines,
para luego venderlos al resto de Japón
y numerosos países de distintos
continentes.
Claro que hay algunos cetáceos
"privilegiados" que terminan
siendo elegidos por instructores, para
luego hacer demostraciones en distintos
espectáculos públicos. Pero
el hilo conductor de este trabajo, el
entrenador Ric O´Barry, conocido
por haber amaestrado a los delfines para
la serie Flipper, confiesa
ante cámaras que lo que pensaba
que era algo benévolo para los
animales en realidad era de los más
perjudicial: los delfines tienen un oído
tan sensible que el estrés que
padecen se origina generalmente a partir
de los ruidos, bullicio y aplausos de
la gente que paga para verlos en acción.
Y esto los lleva a padecer úlceras
que en ocasiones los lleva a la muerte.
De ahí que O´Barry intente
desmantelar lo que él mismo ayudara
a impulsar de joven, pero dentro de un
contexto donde el negocio se ha convertido
en algo sumamente redituable, del mismo
modo que la venta de carne de delfín.
En esto último la película
también se detiene, con material
de archivo, investigaciones y saliendo
a recoger testimonios donde (otra vez
la comida en el tapete) se descubre que
los productos a la venta en supermercados
contienen altos índices de mercurio,
extremadamente perjudiciales para la salud.
Llega un momento en que la indiferencia
de las autoridades locales, sumada a la
permanente vigilancia y persecución
de los nativos de Taiji, lleva a O´Barry
y equipo a convertirse en una típica
brigada de espías cuyo objetivo
es colocar cámaras y micrófonos,
y registrar a través de buzos,
exploradores marinos y hasta un artista
de efectos especiales de la Industrial
Light & Magic, qué es lo que
realmente ocurre en esa ensenada, llena
de carteles y advertencias para quienes
se atrevan a ir más allá
del límite permitido. La excusa
que alegan algunos gobernantes para esta
carnicería es que tanto las ballenas
como los delfines son los que terminan
desequilibrando el ecosistema, al comerse
gran cantidad de peces, aunque ya se sabe
que el verdadero responsable de todo esto
el propio hombre y la pesca indiscriminada
que suele llevar a cabo.
Los resultados de la misión aquí
emprendida por el grupo protagonista son
aterradores, y hay unos cinco minutos
que pueden resultar chocantes, realmente,
cerca del final, pero quizás necesarios
para ver lo que allí se hace, sin
ningún fin morboso o comercial
de parte de los responsables de la película
(entre los que figura la Ocean Preservation
Society), sino para que el espectador
se enfrente a una realidad que de otra
manera jamás llegaría a
conocer.
El trabajo de Louis Psihoyos trata de
ser lo más honesto posible, cuenta,
además, con una muy buena fotografía,
y cumple con creces en lo que respecta
a su papel concientizador, tanto en los
lugares donde se mueve, ya sea mostrando
rostros y reacciones en conferencias con
altos jerarcas, entrevistas a autoridades,
exposiciones callejeras, e intromisiones
en lugares prohibidos y peligrosos, como
para con aquellos a los que intenta llegar
a distancia a través del propio
documental en sí, una típica
obra del llamado "periodismo gorila",
donde no solo hay denuncia sino también
militancia y estimulación en favor
del activismo; un género que obviamente
comenzó a proliferar y cada vez
con más fuerza en la década
de 2000. The Cove (2009)
es otro de esos valientes, reveladores
trabajos que hay que ver.
THE COVE (The Cove) -
Estados Unidos, 2009 - Dirección:
Louis Psihoyos. Guión: Mark Monroe.
Duración: 92 minutos