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El Código Da Vinci, de Ron Howard
UNA VERDAD REVELADA... SIN NADA DE VERDAD

por Nicolás Sommaruga (junio, 2006)




La idea no es criticar a la ya duramente vapuleada película El Código Da Vinci, ya que a pesar de que uno se suma al abucheo provocado en Cannes, el objetivo es el de comparar el film no con el libro, sino con la verdad histórica. Y no se pretende hacerle creer a la gente que se está descrubriendo algo, o bien intentando boicotear el "profundo" descubrimiento del autor Dan Brown, por una simple razón: no hay nada por descubrir, ni nada fue descubierto por dicho autor. Sin embargo, algunos verán este informe como "un envío" de la Iglesia, o la ciega defensa de un católico, pero estas personas deben saber que porque algo suene innovador, misterioso, oculto, prohibido y "veraz", no tiene por qué serlo. Y por último, y antes de comenzar con el análisis, es importante destacar un hecho: Dan Brown, efectivamente ASEGURÓ haber descubierto lo mencionado en su libro y en la película, cosa que, por los hechos que se mencionan a continuación, y muchos otros que se escapan o no forman parte del film pero sí del libro, es mentira a los ojos de la historia. Vale destacar a todo aquel poco informado, que es ésta la razón por la que la Iglesia "prohibió" (cosa que de hecho tampoco hizo) leer El Código Da Vinci, ya que "presentaba información falsa y ultrajante".


Ahora bien; dejando de lado temas políticos y religiosos por mas difícil que parezca, comenzaremos con la comparación entre lo propuesto por la película y la verdad histórica, intentado mencionar todos aquellos "descubrimientos" que el film se adjudica.


Para centrarse en la trama y a partir de allí poder ir enlazando los misterios que propone el film, vale decir a modo de resumen que El Código... plantea que entre Jesús y María Magdalena existió una unión de tipo "matrimonial", por decirlo de alguna manera, y que a partir de esta unión, surgió una suerte de "linaje divino".


El film plantea que Jesús tenía un trato especial con María Magdalena, y que de hecho ella era una apóstol más. Hasta este punto no se puede estar más de acuerdo, ya que de hecho la Iglesia considera a María Magdalena una apóstol de Jesús, cosa que muy poca gente sabe en realidad. Sin embargo, en La Biblia se dice que Jesús besaba "en la boca" a María, y es que aquí comienza una historia alterna que es muy anterior a esta película o al propio libro. A partir de este hecho mencionado en el Nuevo Testamento, muchos asumen que Jesús tenía algún tipo de "relación" con su apóstol. Esto, dicho a la ligera, suena interesante, y más de uno soltaría un "mire usted..", pero la realidad es bastante diferente. En aquella época, el besar en la boca no cargaba la connotación sexual y erótica que hoy lleva, y Jesús no solo besaba en la boca a María Magdalena, sino a todos sus apóstoles. Esto no significa que Jesús tuviera "inclinaciones" de algún tipo, como asumiría alguien simplista, sino que él mismo decía que a través de la boca se trasmite la "GNOSIS", del griego, el "Conocimiento". Y muchos ahora levantarán la ceja, pero es conveniente mirar fuera de nuestro país; una nación grande como Rusia aún conserva el besar en la boca como una costumbre, y no se trata de una sociedad aislada ni conservadora; muy por el contrario, estuvo en la avanzada de la tecnología durante la Guerra Fría. A pesar de esto, el largometraje no basa su suposición en un beso en la boca, sino que presenta argumentos mucho más "contundentes", y marcamos la palabra porque la misma se usa cuando hablamos de argumentos "verdaderos".




En cierta escena, donde se encuentran los dos personajes centrales de la trama con uno nuevo encarnado por Ian McKellen, un anciano adinerado y "supuestamente" obsesionado con todo lo relacionado con el Santo Grial, se "revela" otra verdad. El personaje de McKellen muestra la famosa pintura de Da Vinci "La Ultima Cena", y pide a Audrey Tautou, que acompaña a Tom Hanks, que le diga "cuántos griales hay en la pintura". Como casi cualquier persona, ella dice "uno", y entonces comienzan un ping-pong de refutaciones y aseveraciones con el personaje de Tom Hanks.


Cabe señalar que supuestamente Hanks no está de acuerdo con McKellen, pero la discusión es en realidad un montón de "centros" levantados para que el anciano gane la misma y presente su argumento final. El mismo consiste en decir que sobre la mesa de la pintura no hay ningún cáliz. Esto es de hecho verdad; más de uno habrá abandonado la sala de cine para verificar esto en Google y comprobar que así era, pero lo que NO ES ASI es la explicación de este hecho. Veamos lo que propone el film: se dice que el cáliz no es una mera "copa", sino que, si uno se fija bien, puede verse a la derecha de Jesús a una "mujer", que sería María Magdalena. Además de esto, que por sí sólo ya llama la atención, se suma la aseveración de que el "cáliz" es ella misma por ser símbolo de "fecundidad, femineidad y fertilidad". A su vez, se dice que si consideramos los contornos unidos entre Jesús y esta supuesta María se forma un triángulo invertido, símbolo universal del "cáliz". Para este momento, la persona está en la sala convencida de estar descubriendo algo, pero el remate es aún mejor, porque dice que si extrapolaramos la figura de María del lado derecho, al izquierdo de Jesús, la misma queda apoyando su cabeza sobre el hombro de Cristo. Vale remarcar que esto se presenta con efectos de luces y una música que resalta la supuesta importancia del momento. Pues bien, la verdadera explicación a este hech es mucho más corta que la falsa, y tal vez por su falta de elementos misteriosos y simplicidad más de uno prefiera la fantasía.



Si se observa bien la pintura de Da Vinci, puede apreciarse que en la misma todos los presentes están con cara de preocupación, y que entre la multitud hay un cuchillo, una especie de daga. Lo que sucede con la pintura "La Ultima Cena" es que Judas está presente en ella, y si tenemos en cuenta los relatos bíblicos, Jesús no saca el cáliz hasta que éste se ha ido. Esa es la verdadera razón de por qué el cáliz no está sobre la mesa; es que, para decirlo en forma práctica, la pintura es "anterior", o sea, de un momento "antes" de que el cáliz fuera puesto sobre la misma. En segundo lugar, es verdad que la supuesta María se destaca por ser el personaje con rasgos más femeninos de la escena, pero también es real que no sólo Da Vinci, sino muchos otros pintores y escultores contemporáneos hacían a Pedro más femenino, más delicado que los demás, por ser el "preferido" (por decirlo simplemente) de Jesús. E incluso la extrapolación de su figura tiene un sentido, en el caso de que Da Vinci lo hubiera diseñado de esa manera (cosa muy dudosa), y es que, si alguien lee la parte del Nuevo Testamento de "La Ultima Cena" podrá encontrar que Pedro apoya su cabeza sobre el pecho de Cristo y le pregunta: "Maestro, ¿quién te ha traicionado?" Es verdad que esta explicación le quita toda la diversión, pero una cosa a tener en cuenta cuando se escriben libros o se filman películas es el evitar confundir adrede a la gente entre la fantasía y la ficción, en especial si esto puede desacreditar u ofender a otros.


Otro de los puntos "altos" que tiene el largometraje, en lo que a sorpresa se refiere, es cuando se mencionan los "Evangelios Apócrifos", y aquí entramos en un terreno tétricamente distorsionado por los medios, incluídos canales como Discovery Channel, National Geographic e innumerables revistas y programas de televisión, que cada vez con mayor constancia hacen mención al "Evangelio de Judas", "Los Evangelios Prohibidos", etcétera, etcétera. Y aquí es importante cierto conocimiento de Historia, a la que lamentablemente la mayoría del público no tiene acceso. Los llamados "Evangelios Apócrifos" fueron escritos entre el siglo II y el siglo IV D.C., mientras que el resto de los Evangelios son muy anteriores a dicha época. El hecho que sean del siglo II en adelante es más que significativo, ya que ningún apóstol podía estar vivo para dicha época, si tenemos en cuenta que estamos hablando de entre 300 y 500 años después de la muerte de Cristo. Entonces... ¿quién escribió esos Evangelios y por qué los prohibió la Iglesia realmente?




La respuesta a esta pregunta, según el film, es que tanto Judas como María Magdalena, y otros, fueron de hecho los autores de estos Evangelios. Sin embargo, esto no solo es temporalmente imposible, por lo explicado anteriormente, sino que también se acostumbraba en esa época a utilizar seudónimos al escribir, en lugar del nombre verdadero del autor. Por ejemplo, en lugar de ser quien esto escribe el autor de este informe, podría ser "San Judas", cosa aceptada en esa época, pero que malinterpretada hoy en día nos puede llevar a conclusiones erradas. Además de esto, dichos Evangelios presentan una visión de Jesús que no es aceptada por la Iglesia, y es ésta la razón de su prohibición. Algunos resultan demasiado fantasiosos. Como ejemplo podemos tomar algunos que hablan de la infancia de Cristo (cosa que los Evangelios aceptados no hacen) y lo describen, para ser concisos y mantenernos en el terreno del cine, como un X-Men.


Veamos: uno de ellos cuenta que Jesús de niño iba caminando cuando se tropezó y cayó al piso, y un niño se río de él. Entonces Cristo dijo: "tú que te has burlado de mi caída no habrás más de caminar sobre tus dos piernas", y el niño quedó paralítico. Obviamente esto difiere completamente de los que la Iglesia profesa como fe acerca de Jesucristo. Otros cortan más grueso e incluso niegan la divinidad de Jesús, siendo ésta y la anterior las razones de por qué la Iglesia no acepta estos Evangelios, y no ningún secreto oscuro acerca de linajes ocultos.


Otro de los puntos importantes que toca la película, y que incluso es de alguna manera la causante de su título, es que supuestamente Da Vinci, Isaac Newton, junto con otras personalidades remarcables de la historia, formaban parte de una sociedad llamada "El Priorato de Sion", encargada de proteger el paradero de la tumba de María Magdalena, y el linaje santo de Cristo. Sin embargo, una vez más caemos en una incongruencia temporal, así como en un invento de proporciones épicas. "El Priorato de Sion" fue inventado casi 200 años después de la muerte de Da Vinci, lo cual significaría que Leonardo debería haber podido regresar de la muerte para pertenecer a "tan prestigiosa" sociedad. Pero no solo eso, sino que dicho priorato fue inventado por un francés que buscaba a través de una red de artimañas declararse rey de Francia, y "El Priorato de Sion" no era más que un eslabón en la cadena de mentiras de esta persona. De ninguna manera estaba ligada a Cristo siquiera.


Sería bueno aclarar tal vez la reacción del Opus Dei frente a la película, que incluso quien esto escribe consideró "desmedida" antes de ver el film, aunque luego uno comprendió un poco más la misma. En El Código Da Vinci se acusa al Opus Dei de nada más y nada menos ser los responsables de asesinar al linaje de Jesús. Se los presenta como una suerte de "mafia religiosa", donde los altos mandos se reúnen para planear asesinatos y encubrir otros tantos. Además, se los muestra como monjes radicales, cuando en el Opus Dei no hay monjes, y gran parte de sus seguidores son laicos. Una vez más, encontramos incongruencias con la realidad.



Teniendo todo esto en cuenta, puede decirse que resulta casi molesto cuando la gente abandona las salas creyendo haber "descubierto una verdad", o encontrarse frente "al mayor encubrimiento en la historia de la humanidad", como profesa el anuncio de la película. El film no es más que un montón de cosas agarradas de los pelos y unidas con inventos que resultan coherentes para aquellos desprevenidos que creen estar frente a algún tipo de realidad histórica. Se suma a esto una actuación de Tom Hanks poco convincente, y la película en sí misma resulta entretenida los primeros 45 minutos, volviéndose luego una seguidilla de pistas falsas que no parecen llevar a ningún lugar. Uno, al salir del cine, no esperaba que nadie pudiera considerar el largometraje más de lo que es, UNA PELÍCULA, cuyas largas colas no tienen justificación. El Código Da Vinci es una película "mediocre", demasiado inflada por una habilidosa promoción, así como por las noticias de "prohibiciones" de la Iglesia. Sin embargo, hay algo que no puede negarse, y no solo por este film, sino por muchos otros anteriores y varios aún por venir, y es que Hollywood no es lo que es por mera casualidad, sino porque realmente sabe de dónde extraer dinero a lo grande, y un ejemplo fantástico será a partir de ahora este film de Ron Howard.

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