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La idea no es criticar a la ya duramente
vapuleada película El Código
Da Vinci, ya que a pesar de que
uno se suma al abucheo provocado en Cannes,
el objetivo es el de comparar el film no
con el libro, sino con la verdad histórica.
Y no se pretende hacerle creer a la gente
que se está descrubriendo algo, o
bien intentando boicotear el "profundo"
descubrimiento del autor Dan Brown, por
una simple razón: no hay nada por
descubrir, ni nada fue descubierto por dicho
autor. Sin embargo, algunos verán
este informe como "un envío"
de la Iglesia, o la ciega defensa de un
católico, pero estas personas deben
saber que porque algo suene innovador, misterioso,
oculto, prohibido y "veraz", no
tiene por qué serlo. Y por último,
y antes de comenzar con el análisis,
es importante destacar un hecho: Dan Brown,
efectivamente ASEGURÓ haber descubierto
lo mencionado en su libro y en la película,
cosa que, por los hechos que se mencionan
a continuación, y muchos otros que
se escapan o no forman parte del film pero
sí del libro, es mentira a los ojos
de la historia. Vale destacar a todo aquel
poco informado, que es ésta la razón
por la que la Iglesia "prohibió"
(cosa que de hecho tampoco hizo) leer El
Código Da Vinci, ya que
"presentaba información falsa
y ultrajante".
Ahora bien; dejando de lado temas políticos
y religiosos por mas difícil que
parezca, comenzaremos con la comparación
entre lo propuesto por la película
y la verdad histórica, intentado
mencionar todos aquellos "descubrimientos"
que el film se adjudica.
Para centrarse en la trama y a partir de
allí poder ir enlazando los misterios
que propone el film, vale decir a modo de
resumen que El Código...
plantea que entre Jesús y María
Magdalena existió una unión
de tipo "matrimonial", por decirlo
de alguna manera, y que a partir de esta
unión, surgió una suerte de
"linaje divino".
El film plantea que Jesús tenía
un trato especial con María Magdalena,
y que de hecho ella era una apóstol
más. Hasta este punto no se puede
estar más de acuerdo, ya que de hecho
la Iglesia considera a María Magdalena
una apóstol de Jesús, cosa
que muy poca gente sabe en realidad. Sin
embargo, en La Biblia se
dice que Jesús besaba "en la
boca" a María, y es que aquí
comienza una historia alterna que es muy
anterior a esta película o al propio
libro. A partir de este hecho mencionado
en el Nuevo Testamento, muchos asumen que
Jesús tenía algún tipo
de "relación" con su apóstol.
Esto, dicho a la ligera, suena interesante,
y más de uno soltaría un "mire
usted..", pero la realidad es bastante
diferente. En aquella época, el besar
en la boca no cargaba la connotación
sexual y erótica que hoy lleva, y
Jesús no solo besaba en la boca a
María Magdalena, sino a todos sus
apóstoles. Esto no significa que
Jesús tuviera "inclinaciones"
de algún tipo, como asumiría
alguien simplista, sino que él mismo
decía que a través de la boca
se trasmite la "GNOSIS", del griego,
el "Conocimiento". Y muchos ahora
levantarán la ceja, pero es conveniente
mirar fuera de nuestro país; una
nación grande como Rusia aún
conserva el besar en la boca como una costumbre,
y no se trata de una sociedad aislada ni
conservadora; muy por el contrario, estuvo
en la avanzada de la tecnología durante
la Guerra Fría. A pesar de esto,
el largometraje no basa su suposición
en un beso en la boca, sino que presenta
argumentos mucho más "contundentes",
y marcamos la palabra porque la misma se
usa cuando hablamos de argumentos "verdaderos".

En cierta escena, donde se encuentran los
dos personajes centrales de la trama con
uno nuevo encarnado por Ian McKellen, un
anciano adinerado y "supuestamente"
obsesionado con todo lo relacionado con
el Santo Grial, se "revela" otra
verdad. El personaje de McKellen muestra
la famosa pintura de Da Vinci "La Ultima
Cena", y pide a Audrey Tautou, que
acompaña a Tom Hanks, que le diga
"cuántos griales hay en la pintura".
Como casi cualquier persona, ella dice "uno",
y entonces comienzan un ping-pong de refutaciones
y aseveraciones con el personaje de Tom
Hanks.
Cabe señalar que supuestamente Hanks
no está de acuerdo con McKellen,
pero la discusión es en realidad
un montón de "centros"
levantados para que el anciano gane la misma
y presente su argumento final. El mismo
consiste en decir que sobre la mesa de la
pintura no hay ningún cáliz.
Esto es de hecho verdad; más de uno
habrá abandonado la sala de cine
para verificar esto en Google y comprobar
que así era, pero lo que NO ES ASI
es la explicación de este hecho.
Veamos lo que propone el film: se dice que
el cáliz no es una mera "copa",
sino que, si uno se fija bien, puede verse
a la derecha de Jesús a una "mujer",
que sería María Magdalena.
Además de esto, que por sí
sólo ya llama la atención,
se suma la aseveración de que el
"cáliz" es ella misma por
ser símbolo de "fecundidad,
femineidad y fertilidad". A su vez,
se dice que si consideramos los contornos
unidos entre Jesús y esta supuesta
María se forma un triángulo
invertido, símbolo universal del
"cáliz". Para este momento,
la persona está en la sala convencida
de estar descubriendo algo, pero el remate
es aún mejor, porque dice que si
extrapolaramos la figura de María
del lado derecho, al izquierdo de Jesús,
la misma queda apoyando su cabeza sobre
el hombro de Cristo. Vale remarcar que esto
se presenta con efectos de luces y una música
que resalta la supuesta importancia del
momento. Pues bien, la verdadera explicación
a este hech es mucho más corta que
la falsa, y tal vez por su falta de elementos
misteriosos y simplicidad más de
uno prefiera la fantasía.
Si se observa bien la pintura de Da Vinci,
puede apreciarse que en la misma todos los
presentes están con cara de preocupación,
y que entre la multitud hay un cuchillo,
una especie de daga. Lo que sucede con la
pintura "La Ultima Cena" es que
Judas está presente en ella, y si
tenemos en cuenta los relatos bíblicos,
Jesús no saca el cáliz hasta
que éste se ha ido. Esa es la verdadera
razón de por qué el cáliz
no está sobre la mesa; es que, para
decirlo en forma práctica, la pintura
es "anterior", o sea, de un momento
"antes" de que el cáliz
fuera puesto sobre la misma. En segundo
lugar, es verdad que la supuesta María
se destaca por ser el personaje con rasgos
más femeninos de la escena, pero
también es real que no sólo
Da Vinci, sino muchos otros pintores y escultores
contemporáneos hacían a Pedro
más femenino, más delicado
que los demás, por ser el "preferido"
(por decirlo simplemente) de Jesús.
E incluso la extrapolación de su
figura tiene un sentido, en el caso de que
Da Vinci lo hubiera diseñado de esa
manera (cosa muy dudosa), y es que, si alguien
lee la parte del Nuevo Testamento de "La
Ultima Cena" podrá encontrar
que Pedro apoya su cabeza sobre el pecho
de Cristo y le pregunta: "Maestro,
¿quién te ha traicionado?"
Es verdad que esta explicación le
quita toda la diversión, pero una
cosa a tener en cuenta cuando se escriben
libros o se filman películas es el
evitar confundir adrede a la gente entre
la fantasía y la ficción,
en especial si esto puede desacreditar u
ofender a otros.
Otro de los puntos "altos" que
tiene el largometraje, en lo que a sorpresa
se refiere, es cuando se mencionan los "Evangelios
Apócrifos", y aquí entramos
en un terreno tétricamente distorsionado
por los medios, incluídos canales
como Discovery Channel, National Geographic
e innumerables revistas y programas de televisión,
que cada vez con mayor constancia hacen
mención al "Evangelio de Judas",
"Los Evangelios Prohibidos", etcétera,
etcétera. Y aquí es importante
cierto conocimiento de Historia, a la que
lamentablemente la mayoría del público
no tiene acceso. Los llamados "Evangelios
Apócrifos" fueron escritos entre
el siglo II y el siglo IV D.C., mientras
que el resto de los Evangelios son muy anteriores
a dicha época. El hecho que sean
del siglo II en adelante es más que
significativo, ya que ningún apóstol
podía estar vivo para dicha época,
si tenemos en cuenta que estamos hablando
de entre 300 y 500 años después
de la muerte de Cristo. Entonces... ¿quién
escribió esos Evangelios y por qué
los prohibió la Iglesia realmente?

La respuesta a esta pregunta, según
el film, es que tanto Judas como María
Magdalena, y otros, fueron de hecho los
autores de estos Evangelios. Sin embargo,
esto no solo es temporalmente imposible,
por lo explicado anteriormente, sino que
también se acostumbraba en esa época
a utilizar seudónimos al escribir,
en lugar del nombre verdadero del autor.
Por ejemplo, en lugar de ser quien esto
escribe el autor de este informe, podría
ser "San Judas", cosa aceptada
en esa época, pero que malinterpretada
hoy en día nos puede llevar a conclusiones
erradas. Además de esto, dichos Evangelios
presentan una visión de Jesús
que no es aceptada por la Iglesia, y es
ésta la razón de su prohibición.
Algunos resultan demasiado fantasiosos.
Como ejemplo podemos tomar algunos que hablan
de la infancia de Cristo (cosa que los Evangelios
aceptados no hacen) y lo describen, para
ser concisos y mantenernos en el terreno
del cine, como un X-Men.
Veamos: uno de ellos cuenta que Jesús
de niño iba caminando cuando se tropezó
y cayó al piso, y un niño
se río de él. Entonces Cristo
dijo: "tú que te has burlado
de mi caída no habrás más
de caminar sobre tus dos piernas",
y el niño quedó paralítico.
Obviamente esto difiere completamente de
los que la Iglesia profesa como fe acerca
de Jesucristo. Otros cortan más grueso
e incluso niegan la divinidad de Jesús,
siendo ésta y la anterior las razones
de por qué la Iglesia no acepta estos
Evangelios, y no ningún secreto oscuro
acerca de linajes ocultos.
Otro de los puntos importantes que toca
la película, y que incluso es de
alguna manera la causante de su título,
es que supuestamente Da Vinci, Isaac Newton,
junto con otras personalidades remarcables
de la historia, formaban parte de una sociedad
llamada "El Priorato de Sion",
encargada de proteger el paradero de la
tumba de María Magdalena, y el linaje
santo de Cristo. Sin embargo, una vez más
caemos en una incongruencia temporal, así
como en un invento de proporciones épicas.
"El Priorato de Sion" fue inventado
casi 200 años después de la
muerte de Da Vinci, lo cual significaría
que Leonardo debería haber podido
regresar de la muerte para pertenecer a
"tan prestigiosa" sociedad. Pero
no solo eso, sino que dicho priorato fue
inventado por un francés que buscaba
a través de una red de artimañas
declararse rey de Francia, y "El Priorato
de Sion" no era más que un eslabón
en la cadena de mentiras de esta persona.
De ninguna manera estaba ligada a Cristo
siquiera.
Sería bueno aclarar tal vez la reacción
del Opus Dei frente a la película,
que incluso quien esto escribe consideró
"desmedida" antes de ver el film,
aunque luego uno comprendió un poco
más la misma. En El Código
Da Vinci se acusa al Opus Dei de
nada más y nada menos ser los responsables
de asesinar al linaje de Jesús. Se
los presenta como una suerte de "mafia
religiosa", donde los altos mandos
se reúnen para planear asesinatos
y encubrir otros tantos. Además,
se los muestra como monjes radicales, cuando
en el Opus Dei no hay monjes, y gran parte
de sus seguidores son laicos. Una vez más,
encontramos incongruencias con la realidad.
Teniendo todo esto en cuenta, puede decirse
que resulta casi molesto cuando la gente
abandona las salas creyendo haber "descubierto
una verdad", o encontrarse frente "al
mayor encubrimiento en la historia de la
humanidad", como profesa el anuncio
de la película. El film no es más
que un montón de cosas agarradas
de los pelos y unidas con inventos que resultan
coherentes para aquellos desprevenidos que
creen estar frente a algún tipo de
realidad histórica. Se suma a esto
una actuación de Tom Hanks poco convincente,
y la película en sí misma
resulta entretenida los primeros 45 minutos,
volviéndose luego una seguidilla
de pistas falsas que no parecen llevar a
ningún lugar. Uno, al salir del cine,
no esperaba que nadie pudiera considerar
el largometraje más de lo que es,
UNA PELÍCULA, cuyas largas colas
no tienen justificación. El
Código Da Vinci es una película
"mediocre", demasiado inflada
por una habilidosa promoción, así
como por las noticias de "prohibiciones"
de la Iglesia. Sin embargo, hay algo que
no puede negarse, y no solo por este film,
sino por muchos otros anteriores y varios
aún por venir, y es que Hollywood
no es lo que es por mera casualidad, sino
porque realmente sabe de dónde extraer
dinero a lo grande, y un ejemplo fantástico
será a partir de ahora este film
de Ron Howard.
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